Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

La clarividencia

Nunca he tocado ni visto mi corazón.
¿Cómo podría yo mirar el latido
de semejante universo lírico
sin que se tambalee la razón?
Nunca tuve fe en la mera visión
ni en el torpe tacto demostrativo.
Lo veo, pues dentro de mí lo percibo
tras el barro que cubre su bendición.
Antes que el escéptico raciocinio
se forjó con magia su pulsación
en el lento crecimiento del niño
que no pedirá fe, sino demostración.
Qué fácil es demostrarnos a Dios.
Y nunca he tocado ni visto un corazón.

(Abel Santos // Inédito)
leer más   
6
6comentarios 87 lecturas versolibre karma: 95

El único objetivo

Dejarme la vida
en un álbum de fotos

por si algún día
se hace tarde cae la noche
y ya no estás conmigo
y tener así el privilegio
de poder decirte:

vale igual
el vacío que la vida
si el vacío me sigue
mirando

con tus ojos.
leer más   
12
4comentarios 150 lecturas versolibre karma: 114

Infinito

Quisieron los sabios
enterrarte lentamente
con todos los paraguas
como a un maestro rico.

Pero no cabe
en el mausoleo de esta frente
el lujo de tu espacio,
oh, museo infinito.
____________________Todo
tu significado
es errante residente
en el silencio improbable
e imprevisto...

Nada es seguro,
si hablamos retóricamente,
pues miro hacia adelante
y es lo que he visto
en mi pasado
como un futuro presente.

Infinito, siempre en pie y siempre vencido,

eres el Fénix
predilecto de la muerte:
tan pronto eres mundo, sangre,
cenizas, olvido,
para volver intacto
en sueños renacido,

y no encontrar tus fronteras,
que ya es suerte.

(Abel Santos)
leer más   
3
3comentarios 65 lecturas versolibre karma: 44

El regreso

Desde que salimos
de nuestro estudio de París
así lo siento: los poemas
ya no me bastan
para atrapar en el tiempo
instantes de mi vida:

son tan hermosos los días
que me puede la tristeza
de que nunca volverán, como esas mariposas
que clavan los coleccionistas tras un cristal
para conservar su belleza.

Sé que volverá el equilibrio a la balanza,
que ya no viviré para trabajar,

pero lo que hay ante mí, ahora,
la rutina, el crepúsculo, el invierno
tras la ventana del autobús
que no puedes perder,
me sobreviven, y me enferman.
¿Qué quieren los personajes?
¿Y qué les pasa si no lo consiguen?
¿Y a dónde van sus almas
cuando mueren en las novelas?

Sólo sé que yo siempre
consigo lo que quiero
si lo único que ambiciono
es encontrar una buena historia.

Mira bien, que solitaria está la nostalgia
porque no tiene nada aquí, en la cabeza.

Dejar que todo pase,
igual que en el mar las olas,
también es tu solución: siempre puedes,
ante cada página en blanco,
hacer que regrese,
el breve sentido de lo completo,
los días de luz, el grito de esa mariposa
que ya desaparece.

(Abel Santos // Inédito)
leer más   
4
4comentarios 113 lecturas versolibre karma: 56

Despiértame cuando te vayas

Cada noche, con dulzura, antes de dormir
me lo dices: -Despiértame cuando te vayas…

Yo siempre confundía lo que querías decir:

"Hazle buenas trampas a la rutina.
La sensibilidad es
la mancha de algo que limpia
y no deja mancha.
La soledad sólo existe si le das tu vida".

Yo, como tú, cada mañana salgo a la selva
con mi traje y tu fotografía
y es un reto para mi volver a abrir esa puerta.

Ya no seré el mismo hombre
que después del fulgor de dulces momentos
o al acabar unas preciosas vacaciones
seriamente vencido te diga:

-Dónde estarán… ya no me acuerdo…

Ahora sé cuánto pesa en el reloj el vacío,
el voluminoso vacío
de quien no lucha para proteger los sueños
que siempre están ahí,
en todo éso que sólo puede ver, aquí,
la clarividencia del corazón,
más allá de los sentidos.

Sí, amor, te despertaré cuando me vaya,
pero nunca más me voy a ir.

(Abel Santos)
leer más   
20
26comentarios 179 lecturas versolibre karma: 119

Lady Shazam

Cuando de nuevo pierdas la cabeza
por saber el nombre
de otra canción que te vuelve loco,

recuerda a aquella mujer
que durante largo tiempo amaste
y que nadie sabía decirte entonces
cómo se llamaba;

la misma
que por fin fue tuya, que su gemido
era tu música en la rutina,
hasta que vino a reclamarla
otro amante, otro
escenario, otra vida.

Pongamos que su nombre
es Lady Shazam,

la que, a veces, de repente
te devuelve la radio
con un golpe de añoranza,
mientras sigues lavando
los platos rotos
de aquellos días.

(Abel Santos // Inédito)
11
9comentarios 184 lecturas versolibre karma: 99

Canción Nupcial

Ahora,
que todo es luz y caminamos juntos
por la vida, cerca del mar,

ahora,
que no sé qué pasa en éstos días
que están ocupadas
todas las sombras,
que no tienen sitio para mí,

ahora
que mi voz es dulce, pero no he dejado
la sobriedad de la poesía,
éstos son los votos de mi canción nupcial:

si el cambio
es una lágrima que va
creciendo, aquí,
en lo más profundo
de este fuego
con el imparable rumor
de las horas,

sólo pido entonces que sea a tu lado,

porque sin ti
todos los cambios
me sobran,
sin ti ningún cambio
me basta

en este mundo
para vivir.

(Abel Santos // Inédito, 2 de julio 2018)
leer más   
5
6comentarios 59 lecturas versolibre karma: 76

El verdadero cliente

Tener
siempre la razón

no nos convierte
en seres
racionales,

dice
el que todo lo paga

-lluvias,
canciones,
amantes-,

el verdadero cliente,

el corazón.


(Abel Santos. Inédito)
leer más   
10
4comentarios 138 lecturas versolibre karma: 92

El duelo

Un hombre
frente al vacío llora:

-¿Me ayudas, madre?

Un golpe de viento
le concede
voz al columpio:

"Hijo,
si ya lo has hecho
tú solo
antes".

-Ya, pero me da
miedo

ahora.

(Abel Santos, Inédito)
leer más   
15
12comentarios 161 lecturas versolibre karma: 89

Si soy latino no estoy latiendo

Si la ciudad hoy te recuerda
a una mujer misteriosa
espérate a que se vista con las brumas
que despiden para siempre
el tiempo que le quitaste la ropa

cuando le hiciste buenas trampas a la rutina

cuando no la viste llegar
de lo brillante que era tu futuro

quién te pagará entonces
la tranquilidad que le fiaste
este soplo de vida
que todavía te ata al mundo.
leer más   
7
2comentarios 113 lecturas versolibre karma: 66

Cualquier noche los gatos

Como el gato blanco de la calle
se cree que es doméstico
y que la ciudad
es su casa y su alimento,
yo antes cerraba
todos los bares.

Como todo animal perdido
buscaba un lugar limpio y tranquilo.

Cuando ahora suena
la canción de cierre
es porque me invitan,
amablemente,
a volver mañana
a la biblioteca.

(Abel Santos,
de LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER
CAEN A PISCINAS DORADAS,
Chamán Ediciones, 2016,
2da edición 2017)
leer más   
10
2comentarios 91 lecturas versolibre karma: 86

Si yo tuviera el corazón que di

Ya no tengo
como amante la mayor duda
y eso que de la duda
no puedo escaparme

quisiera tenerte siempre muy cerca
desnuda

pero no soy tu hombre y solo
otra copa
puede cambiarme

si yo tuviera
la diplomacia de Neruda
o ese aire que tiene
Leonard Cohen de capo
que viene a por mí
por no cumplir con las musas
con una canción y mi vieja
dirección bajo el brazo

porque mi dignidad
es tan baja y tan ruda
que sólo hay trapos sucios
en mi corazón cerrado

para la soledad
estoy camaleónico y dispuesto
aunque mi nostalgia de tu piel
no se lo cree
y cambio a cambio
el calor de tu abrazo resto

que sólo voy a ser ya tu amigo lo sé lo sé

sé cuál es mi sitio
complaciente
aunque funesto

si supieran tus ojos cuánto te ama
aquello
que no ves.

(Abel Santos,
de EL LADO OPUESTO AL VIENTO,
Parnass Ediciones, 2010)
leer más   
11
9comentarios 108 lecturas versolibre karma: 97

No estamos hechos para durar

Nada está hecho para durar.

La única verdad del poeta
es perdonarse su sed de inmortalidad
en las traidoras capillas literarias, pretendiendo
una belleza, una poesía
tan fuera de lugar, que sólo consigue ver
la sencillez del iluminado.

Ante esta revelación
sólo nos queda esperar, entre otras cosas,
que el sol de mayo se filtre en nuestras hojas
y nuestra voz sea la brisa
que antes de desaparecer deja un escrito
que pueda hacer sonreír a un niño;

que el beso más lento
alivie nuestra soledad, para desembocar
en un renovado oleaje de amor,
sin más orilla que la de una mente fiel
junto a la que expirar serenamente;

y que el infinito nos preste,
otro dia más, el flamante oro del tiempo,
para que el espejo no nos reclame
la deuda pendiente de no haber sabido vivir
ante este fuego que envejece,
como cualquier poema.
leer más   
11
11comentarios 128 lecturas versolibre karma: 92

Oda al fuego escrita con ceniza

Cruzando el frío polígono, si tú supieras
cómo brillas cuando me sonríes,
incluso en esos días que estás cansada,
sería, y un poco triste,
a solas con tu hija, tu posible divorcio,
y los sueños que se llevó tu odioso trabajo,
en el que te preocupas por mí
cuando me ves apagado.

Me duelen todas las mañanas, las tinieblas,
en las que nada sabes de este poema.
Porque siempre provocas un cambio
en la ambición de lo que vivo, y escribo.
A contraluz, me vuelvo humilde
cuando sonríes, y te miro.

Ironías de ir a ciegas por la vida:

No es la llama
quien ve la luz,
es la ceniza.

####
(Abel Santos,
de LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER
CAEN A PISCINAS DORADAS,
Chamán Ediciones 2016,
2da edición 2017)
leer más   
4
4comentarios 115 lecturas versolibre karma: 71

Wladyslaw Szpilman

Oculto
en la parte aria de la ciudad
el pianista ejecuta
una canción
sin tocar las teclas. Sabe
que todo está a oscuras,
y la música de Chopin,
su pureza,
puede delatarle:

Negras.
Blancas. Blancas.
Blancas.

El pianista sólo ve
- letales - las linternas.

(Abel Santos,
de "LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER
CAEN A PISCINAS DORADAS,
Chamán Ediciones, 2016 - 2da edición 2017)
leer más   
15
16comentarios 183 lecturas versolibre karma: 109

Ve hasta el final

Frente al espejo,
atrás quedaron las drogas,
las notas de rechazo a tus poemas,
los filos de navaja al doblar
las esquinas de la boca del lobo,
los 12 años de auto-desprecio.
Mira a donde has llegado:
eres ese ejemplar firmado de tu libro
que Iribarren le dio a Diego Vasallo
en la barra del bar
donde actuaba Rafael Berrio;
y también los adjetivos de fuerza
y de profesionalidad
que te dio en privado
uno de los mejores escritores
de novela negra
tras una lectura de tus versos.
Y aunque podría decirme a mí mismo:
"Ya puedes morirte tranquilo",
todo poeta sabe que para morir en paz
tiene que ir hasta el final.

(Abel Santos.
de LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER
CAEN A PISCINAS DORADAS,
Chamán Ediciones, 1era edición 2016,
2da edición 2017)
leer más   
10
10comentarios 178 lecturas versolibre karma: 115

Cuando las rosas no son suficientemente rojas

NO es bueno acostarse con algo oscuro,
decía mi abuela. Es tan malo
como irse a soñar con hambre.

Atrae espíritus burlones
que olvidan que están entre los vivos,
de que tomaba cuerpo la primavera
en mis labios en flor
cuando decías amarme tal como soy.

Cómo decirte que ahora duermo
con ropa negra,
por si, en un descuido, me cuelo en tus sueños
y no avergonzarte ante tus amigos,
mientras habláis
de aquellos "blue jeans", ahora inútiles,
que me hacían tan buen culo.

Cómo aclararte, corazón negro,
que a toda chica hay que tratarla
como te gustaría que trataran a tu hermana.

No me harás sentir más
como una mancha de grasa en la acera
que nadie ve y todos pisan.

No es bueno acostarse con algo oscuro.
Tu recuerdo ha terminado la maleta
cuando le hice salir de mis sábanas.

No sé qué se ha creído.
¿Qué le hace pensar que en mi poema
va a ser siempre de noche?


(Abel Santos.
de TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE,
Ediciones Vitruvio, 2013)
16
11comentarios 226 lecturas versolibre karma: 107

Tatuaje básico

MEJOR hubiese sido
que lo dejáramos allí, amor, en el principio
de aquella fría noche, en aquella soledad
desigual a la de ahora, en la extranjería primera
de no estar junto a ti.

He perdido mi papel
en la luz y en la sombra de las calles,
y está la soledad, después de todo, tan ajena a mí
como yo estuve ajeno a ella.

Ahora sólo me queda
la cumplida ceniza de los años compartidos,
otra realidad, la esencia lenta de la ausencia
entrando a bocajarro por mi pecho reventado
de amor y de humo,
la huella, la luna y el átomo
irrompible del recuerdo, el mundo
que dejaste en mi frente
huidizo como un pájaro al que reclamó la mañana.

Ya no puedo recuperar
ni siquiera aquella sonrisa soñadora y solitaria,
porque está tu rostro en el mío, así
como el mío está en el tuyo,
detrás del de siempre, a fuego íntimo grabado.

Nunca ha estado más lejos
de la oportunidad de tenerte
esta constancia que tengo de ti. 

¿Qué voy a hacer ahora
con todo este sol, si está el tiempo recorriendo
la llamativa oscuridad
de las habitaciones vacías,
desconvocando
la costumbre de tus pasos y mi nombre?

¿Cómo decirle a los espejos
que ya no vendrás? ¿Cómo,
ahora que ya conocen el multiuniverso
de dos cuerpos abrazados, de dos alientos
con los que descreer mi muerte?

¿Cómo comprimir el encuentro con el mar
desde lo profundo hacia lo plano?

Mejor hubiera sido
que me dejaras allí, amor, en el principio
de aquella fría noche,
en la esperanza, en la inexperiencia,
de tener aún que encontrarte.

(Abel Santos.
de TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE,
Ediciones Vitruvio, 2013)
leer más   
16
8comentarios 148 lecturas versolibre karma: 97

Cautivo de

SERÁ por su cuerpo dormido
bajo la leve prenda

o tal vez por la compañía
de su perfume de Anaïs
de Cacharel fuerte y tónico
como el anís
que embriaga a tu frío
como una ofrenda

deja que la luz del alba
a su lado te sorprenda
como una mujer desnuda en un balcón
de París

no sabes qué hay en ella
que te tiene cautivo:
de ella bebes el remedio y te da sed
de envenenado

será para bien o para mal:
nada es definitivo

pero buscas

como un animal en un rincón caliente
sentir con sus caricias
mitigarse en tu costado
aquella soledad herida
que callejeaste entre la gente.
leer más   
11
sin comentarios 149 lecturas versolibre karma: 101

La visión

EN la actualidad.
En alguna sala oscura del teatro de la mente:

―Tu casa tiene unas vistas preciosas.
Nunca me lo hubiera imaginado.
Las nubes no tienen aquí secretos.
Con un paisaje así ya no hay nada más que mirar.
Pero si tengo que vivir aquí me muero.
Yo quiero escuchar el grito de la mariposa.

Le dijo El Poeta a La Desesperación
viendo que ésta no atendía
a la desgarradora belleza oculta de ella
que nunca ha sanado bien.

Su madre, La Tradición, le miró
con los ojos en sombra,
maquinando quitarle de en medio, alegando
escandalosas pruebas
de allanamiento de morada del mundo real.

Su hija pronto ocuparía su lugar.

Por lo que pueden ver, sólo esta vida será la vida
más extraña que jamás conoceremos.
Nadie cruzará la puerta que lleva
más allá del teatro y la poesía, del misterio
y del exceso, del miedo y la libertad.

Junto a La Esperanza, El Poeta lloró
en la antigua casa de los corazones rotos.
leer más   
4
sin comentarios 54 lecturas versolibre karma: 75