Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

A la virgencita

Si esa virgencita linda
Estuviera aquí en mi altar,
No lo podría yo ocultar,
Daría fiestas diariamente!
No importa si no es creyente,
Usted no podrá negar que
Dios me dio ojos pa' mirar a
Esa virgencita linda, ay
Si estuviera aquí en mi altar.
leer más   
3
sin comentarios 42 lecturas versolibre karma: 36

Mi doctor

Hoy, después de mucho tiempo; decidí dejar las excusas y visitar por fin a mi doctor.

¿Saben ese típico doctor, joven y divertido, que visitas una vez y, cuando te das cuenta, ya te está bautizando a un sobrino?

Bueno, él definitivamente no es uno de esos, es joven, si, pero, digamos que, es mas de esos que te hacen preferir despertarte en la madrugada a tomarte una pastilla, que hacerlo molestar.

De igual manera, nuestra relación siempre ha sido agradable, sincera y respetuosa.

Así que, al llegar a su oficina, pasamos un largo rato hablando y poniéndonos al día; y luego de tomarme la tensión y hacerme algunos exámenes, decidió, así, sin más; decirme que estaba muriendo.

...

Recuerdo perfectamente lo que sucedió después...

...

El silencio invadió la sala, llenándola de lado a lado; no tardaron en aparecer las caras largas, las pupilas dilatadas; mi boca entre abierta denotando mi sorpresa, porque, oh, ¿cómo iba a ser eso posible?, ¿En qué momento pasó esto?, ¿cómo estaba tan seguro?, ¿No habría alguna manera de evitarlo?

Quedé, allí, anonadado, escuchando sus respuestas, sus complicadas explicaciones, expuestas en esa jerga medica que, aunque tratase de simplificarla para mí, no había manera de que pudiera entenderla.

Y es que ¿cómo iba a poder entender algo con la imagen de la muerte rondando mi cabeza?, ¿con ese frío interno?, ¿ese temor?, ¿esa tristeza pasmada por la confusión del momento?, esas lágrimas que dudaban en salir. ¿Servirían de algo?

Si ya la suerte estaba echada, el luto, las nubes grises, las coronas secas, ese tribunal de huesos y flores marchitas, raíces profundas e insectos hambrientos, que allí, estarían ya, esperando.

Me tocó entender, sumido en mi mente, mientras él aun perdía su tiempo tratando de explicarse, que ya no había nada que hacer, más que seguir viviendo. Vivir, sin detenerme a contar los sonidos de las agujas del reloj, sin darle importancia a las arrugas, o a la ausencia de ellas; ya que estas, al final no son tomadas en cuenta a la hora de decidir nuestro destino.

Destino cruel, insensato, caótico; tren de llegada aleatoria, de asientos exclusivos para aquellos con la suerte suficiente de alcanzar a abordarlo inconscientes, y es que si; siempre ha sido lo mejor dormir en el viaje cuando se está cansado.

Pues ya todo estaba claro, tendría que aguantar...

Esperar...

Permanecer...

Transcurrir...

Perdurar...

Existir...

Honrar la vida...

...

...

...

Y conseguir otro doctor, por supuesto.
leer más   
4
sin comentarios 17 lecturas relato karma: 38

Esqueletos colorados

Cuenta una vieja leyenda que corre por estos lados,
que en noches de Luna llena y con cielos despejados,
se puede escuchar la risa de esqueletos colorados.

Que vuelven maravillados
a compartir con la Luna,
quien les prepara una fiesta
alrededor de la una.

Que bailan sus pies descalzos,
que ríen a carcajadas,
y brindan por su anfitriona,
quien se pone colorada
para pintarles el cielo,
en señal de bienvenida;
para celebrar con ellos,
el goce de la no vida.

Bailan, saltan ríen, cantan,
a su amiga agradecida,
hasta que vuelve la hora
de su efímera partida.

Cuenta una vieja leyenda que corre por estos lados,
que en noches de Luna llena y con cielos despejados,
entre los ruidos que el viento trae consigo arrastrados.
Se puede escuchar la risa de esqueletos colorados.
leer más   
11
4comentarios 91 lecturas versoclasico karma: 82

Sálvense ustedes

Puedo ver mis pies aunque no pueda moverlos,
la soga amarrada a mi cuello no me deja respirar.
Poco a poco, lentamente, voy soltando.

No puedo más.

Estoy cansado de intentarlo.

No puedo más.

De no poder moverme.

No puedo más.

De tener las manos llenas.

No puedo más.

De cargar este grillete.

No puedo más.

¡De cumplir esta condena!

¡QUE NO ES MÍA!

¡No puedo más!

Abro los ojos y los veo despiertos, ausentes.

No vengan más.

Muertos vivientes.

No vengan más.

¡Sálvense ustedes!

¡No - vengan - más!

No dejen que los atrapen, que los aturdan,
que los pinten de colores grises,
que los colmen con ideas seniles,
que los llenen de conflictos,
de límites, de censura,
de márgenes imaginarios que no sirven para nada.

¡Sálvense!

¡Sálvense ustedes!

Los que aún viven,
los que aún sienten,
los que aún piensan,
los que aún pueden.

¡Sálvense!

¡Sálvense ustedes!

¡No se vendan!
¡No se rindan!
¡No se mientan!
¡No se dejen!

¡No vengan más!

¡No vengan más!

¡No - vengan - más!

Sálvense ustedes.
leer más   
5
4comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 66

Y luego tú.

I

Entre los reinos del hombre
se ven incontables cosas;
algunas ya muy famosas,
algunas, aún sin nombre.
Y no hay nada que me asombre,
como en algún tiempo había.
Pues te tengo noche y día
para poder admirarte.
Existen obras de arte.
Y luego tú, Venus mía.

II

Pinta la naturaleza
con pincel extravagante;
líneas súper elegantes,
trazos con gran sutileza,
figuras de gran belleza
y de excelsa simetría.
Y al pintarte se pulía,
pues plasmó la más grandiosa.
Están las flores hermosas.
Y luego tú, Dalia mía.

III

Se dice que en el Olimpo,
viven los dioses gloriosos;
yo los presiento envidiosos
de todo lo que es distinto.
Y temo en su laberinto,
busquen atraparte un día.
Pues en su mitología,
no existe idea tan selecta.
Están sus diosas perfectas.
Y luego tú, musa mía.

IV

Regálame Cronos tiempo,
para vivirlo con ella;
pues no sé dicha más bella
que cuando su abrazo siento.
Vivo musitando al viento
cosas que nadie creería;
solo un loco entendería
mis delirios, mi razón.
Pero desde el corazón,
grito con algarabía.

¡Existe la perfección,
y luego tú, Poesía!
leer más   
13
11comentarios 194 lecturas versoclasico karma: 86

Mis amigos

Tengo un amigo
Feliz.

Tengo un amigo
Negro y blanco y chino y árabe y ruso.

Tengo un amigo
Que cuenta una y otra vez todo lo que ve.

Tengo un amigo
Que ama mucho a los niños.

Tengo un amigo
Alcohólico y otro drogadicto.

Tengo un amigo
Que cree en Dios
Y otro que se cree un dios.

Tengo un amigo
Amante del arte
Y otro que quiere destruirlo todo.

Tengo un amigo
Que come y no engorda
Y otro que vomita todo lo que come.

Tengo un amigo
Caníbal.

Tengo un amigo
Que se viste de santa.

Tengo un amigo
Que se ríe de todo.

Tengo un amigo
Que grita pidiendo perdón.

Tengo un amigo
Que escribe historias con mensajes ocultos.

Tengo un amigo
Que se masturba por todo, a toda hora, en todos lados.
Y otro que no puede ni verse desnudo.

Tengo un amigo
Que separa todos los dulces por colores
Antes de comerlos, o no comerlos.

Tengo un amigo
Al que le gusta jugar con fuego.

Tengo un amigo
Suicida.

Tengo un amigo
Que sueña que cae eternamente
Y otro que vuela y nunca aterriza.

Tengo un amigo
Que rompe la hoja si piensa que escribió algo mal.

Tengo un amigo
Que perdió a sus padres en un accidente.

Tengo un amigo
Que dejó de ir al trabajo.

Tengo un amigo
Que se duerme llorando.

Tengo un amigo
Que vive descalzo.

Tengo un amigo
Que roba para comer.

Tengo un amigo
Que se golpea.

Tengo un amigo
Que vive cubierto de mierda,
de orine, de sangre, de semen.

Tengo un amigo
Con tanto miedo a la oscuridad
Que duerme con los ojos abiertos.

Tengo un amigo
Que anda desnudo todo el tiempo.

Tengo un amigo
Que come de la basura.

Tengo un amigo
Que viste camisa de fuerza.

Tengo un amigo
Al que golpean, siempre golpean.

Tengo un amigo
Que siente que siempre lo vigilan.

Tengo un amigo
Que nunca se ríe,
Creo que no tiene dientes.

Tengo un amigo
Que se inventa amigos para reducir la carga.

Tengo un amigo
Que vive en un manicomio.

Tengo un amigo
Que no tiene amigos.

Como yo.
leer más   
12
sin comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 94

Entre líneas

Si es que lees lo que digo
Entre estas líneas de amor.
No dudes más por favor,
Date a compartir conmigo.
Mi mente encuentra castigo
En que contemples negarte;
No busco ser atrevido,
Únicamente admirarte.
Déjame apreciarte arte,
En ti cavilando vivo.
Sin oscilar ni un instante.
leer más   
6
sin comentarios 23 lecturas versoclasico karma: 64

Al tiempo

Cálmate tiempo cruel, que estás yendo muy deprisa.
No trato yo por tratar de amarrarte a mis caprichos;
de evitarte transcurrir, viajar, fluir, de ser tú mismo.

No pretendo limitarte.
Sé muy bien que no podría aunque quisiera.
No es una mera rabieta de quien no existe más allá de ti,
de la ilusión del amor,
del necio impulso de creer que se está solo en este mundo.

No hago más que tratar de entendernos.

De entenderte.
De entenderme.

No he podido conocerme aun si quiera
y ya estoy próximo a cambiar de nuevo.

Siento que apenas fue ayer que comencé
a darme cuenta de cuan diferente es todo.
De las heridas abiertas, de las cicatrices viejas,
de los dientes de leche, de las canas,
de la aguja que da vueltas aunque no se le esté viendo.

De los días, las noches, los meses, los años.
De las lunas llenas, las risas, los pleitos.
De todas las primeras veces que me has regalado.
De lo importante que has sido y serás, aunque ya no te acompañe.
De que siempre estás ahí para hacerme entender
que cada estrella que cuelga en el cielo
es un momento que has pasado junto a mí;
que cada hoja arrastrada por el viento
parará en algún jardín, aunque ya no pueda verla.

Y aunque no quiera pararte, hoy te veo pasar corriendo
y no hago más que preguntarme si te honro o si te pierdo.
leer más   
2
sin comentarios 10 lecturas versolibre karma: 13

¡Extra extra!

¡La Luna se baña desnuda entre estrellas,
que desvergonzada, no tiene pudor.
el Sol se debate entre verla y no verla,
sus llamas denotan verriondo rubor!

¡Los mares que sirven de espejo a su esencia,
se mecen con fuerza, al mirarla radiante;
los lobos le aúllan como nunca antes,
no hay nadie que pueda ignorar su presencia!

¡Los otros planetas detienen su paso
al ver a la Luna tan suelta y coqueta;
el alba no puede, ni quiere su ocaso,
las nubes que pasan, quedan boquiabiertas.

Al ver su figura tan libre y osada,
no hay una mirada que no atienda atenta;
y así se presienta un poquito juzgada,
la Luna esta noche, se baña contenta!
leer más   
6
1comentarios 39 lecturas versoclasico karma: 65

La Colmena

Vivo en una colmena podrida.
Llena de obreras fieras que luchan por defender a una reina
empeñada en mantener el poder para sí misma.

Vivo en una colmena perdida.
Repleta de zánganos sin alas, de soldados ciegos.
De miedo, de hambre, de pupas sin sueños;
de cuerpos muertos de tanto picar.

Vivo en una colmena que sobrevive
bajo la mira de un mundo que intenta tumbarla,
(Tumbarnos a todos)
Deseoso de nuestra miel, aunque sea amarga.
Preocupado.
Por sus dietas,
por sus waffles.

Vivo en una colmena de rabia, de ira, de odio.
¡Y no!
¡Yo, no quiero formar parte de esto!
¡No quiero picar a nadie!
¡No quiero clavar mi aguijón en mis hermanos,
ni preocuparme más por lo de afuera!

¡¿Pero que mas puedo hacer?!

¡Si vivo en una colmena de remordimiento!
¡Llena de recuerdos tristes de tiempos mejores!
¡Atontada por el humo constante!
Sin el poder para cambiarla.
Ni alas para volar.

¿Que mas puedo hacer?
leer más   
3
sin comentarios 18 lecturas versolibre karma: 44

20 Razones y tu

La colilla en el piso, la comida fría,
el café negro, el alcohol barato,
el sexo vacío, el llanto sufrido,
los lentes oscuros, la ropa gastada, la vigilia perenne.
Las musas que visitan a deshoras
para ungirme en mil culpas por no hallarme trabajando.
Spinetta, García, Borges, Páez.
La ansiedad de crecer, o peor, de llegar a viejo.
La angustia obsesiva por no saber quién soy, ni lo qué estoy haciendo.
La culpa, el rechazo, la sombra que me persigue.
Las voces que no callan y si.
La falta de ti.
leer más   
7
3comentarios 34 lecturas versolibre karma: 66

4"33

11:54 PM

Y yo sentado a la orilla de la cama, poniéndome los bigotes de punta.
Contemplando el panorama incompleto, esperando lo que falta.
Sintiendo a Don Ramón fruncir el ceño; los labios, la vida.
Escuchando los sonidos que se cuelan bajo la puerta de mí habitación;
ruidos, golpes, groserías, voces que hablan de desgracias que nada tienen que ver conmigo.
La alarma de un carro, un grillo insoportable, un perro mal herido.
El coro perfecto para un himno que preferiría no haber escuchado jamás.
Y menos hoy; aquí, ahora; sentado a la orilla de la cama, consumido por las nauseas.
Sudando como un puerco, sin saber ni respirar; temblando; con la vista en blanco y la cabeza a punto de estallar.
Cada minuto que pasa es peor que el anterior.

12:21 PM

Y yo aquí sigo; a la orilla de la cama; poniéndome los bigotes de punta.
Esperando.
leer más   
6
3comentarios 30 lecturas versolibre karma: 60

Muero

...Muero.

Como aplastado por la bota de un ciego.
[E indolente verbo] que no se deja deshacer en el tiempo;
que no libra la torpeza de la voz que lo conjuga sin saberlo, sin sentirlo.

Para.

No me veas más a la cara con esa intención altiva, confusa;
con esos ojos perdidos, como viendo al norte de un callejón mal oliente
lleno de memorias bastas, de malas historias,
de pudor perdido, de noches ausentes y de cuerpos fríos.

No me trates como a un mal recuerdo;
como quien abre un libro sin la intención de leerlo.
No me prives de mi estado de muletilla inconsciente, de recuerdo fugaz;
no me lleves al olvido para soltarme la mano y perderme.

Déjame vagar en tu mente al correr las ventanas del alma.
Déjate oírme en cada ola, en cada paso, en cada latido que te saltes;
en cada alarma de automóvil que los atormente a todos,
en cada olla que al caer provoque un solo magistral; improvisado.

Solo tú puedes matarme;
si me evades, si me ignoras,
si me borras, si me olvidas;
si no libras y me pisas.

Muero...
leer más   
4
sin comentarios 38 lecturas versolibre karma: 36

Déjame

Cuanto mal, cuanto pesar,
cuanta muerte en vida.

Cuan complicado el tratar de imponerme
ante el vaivén de estas punzadas súbitas, - corrosivas -
para tratar de explicarme que esto es al fin algo, efímero.

Que no tiene que doler cada vez que se me "encoja el alma".
-que el alma no se "encoje" a fin de cuentas-
Es solo nuestra eternidad jugando un poco a estar vivos,
recordándonos que todo lo lleno de vida renace,
pero que antes, muere.

¿Pero cuanto más ha de morir en mi para poder renacer?
¿Cuán marchito se ha de estar antes de volver a florecer?
¿Cuánto más?
¿Y cómo?

Si ya no hay agua que riegue esta tierra;
sal es lo que queda.
Cal, sangre espesa,
sangre que no corre,
que se estanca.

Si ya no hay luz que me de vida,
viento que me mueva,
calor que me salve.

Arráncame de raíz,
elimina mi esperanza infértil,
mis dudas, mi optimismo.

Hazlo.

Desaparece de mi mente,
suelta el salvavidas absurdo que no hace más que
mantenerme golpeando contra este maldito muro,
contra estas violentas olas de indiferencia
que me envuelven y me llevan a tocar fondo.

Deja de jugar a estar vivos,
deja que las olas me hundan,
que me pierdan en lo profundo,
en el olvido.

Deja de cambiar la mirada, las señas, las reglas,
deja de revivirnos vanamente,
de traerme de vuelta de la muerte,
déjame dejar de morir por ti.
leer más   
2
2comentarios 55 lecturas versolibre karma: 26

Mi gorrión carmesí.

Cada vez que pienso en ti,
Arde incesante mi alma;
Rápidamente la calma
Llega a desaparecer de mi.
Oh, mi gorrión carmesí,
Tanto ansío escuchar tu canto,
Aunque no sea para mi.
leer más   
3
sin comentarios 28 lecturas versoclasico karma: 18

Vanessa

Ven a buscarme por favor,
Aquí te espero.
No pido más a esta vida que
Encontrarme ya contigo.
Se mi desquite.
Se mi Longino.
Átame a ti.
leer más   
3
sin comentarios 58 lecturas prosapoetica karma: 32