Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

A Poémame (senryu)

Llora el mar roto

su triste despedida.

Solos, mis versos.




(A Poémame, que tanto me dio en estos dos años...)

¡Larga vida al nuevo Poémame!

¡Salud y Poesía!


30 de Junio 2020
Pintura: Las olas, de Alex Dzigurski.
84
4comentarios 613 lecturas japonesa karma: 130

Quietud

Están las nubes quietas,
quieta la sombra de los pájaros
la copa rectilínea del ciprés
la luz de la montaña
el río, el puente
el agua
el alma de la fronda...

Las hojas de una ráfaga
se quedan detenidas
en el viento
y el grito
suspendido de una rama.

Quieto el silencio
en medio de los campos.

Quieta la línea de la tarde
que no avanza hacia el ocaso.

No late el corazón
del cielo.
En los caminos
se detiene
el desconcierto.

Y nosotros...
parados en el borde
-entre el tiempo y el aire-
desorientados
en medio de la arena
y a la espera
-con la lluvia en los ojos-

Nosotros...
gregarios.
Refugiados bajo el árbol
milenario
sin saber ni adónde...
...dirigir nuestros pasos.

Nosotros...
inquietos.
Rompiendo los días
y la inercia de los miedos.
Abrazados a la utopía...
caminaremos.





Junio 2020
Foto de mi autoría.
21
18comentarios 129 lecturas versolibre karma: 105

Ruido de fondo

La manada de bisontes
rompe el equilibrio
de mi armonía inestable.
Su resonancia pétrea
no me deja dormir.

La noche, en la caverna... me funde a negro.




María Prieto
Mayo 2020


Pintura rupestre: Cueva de Altamira. Cantabria. Paleolítico Superior
11
15comentarios 104 lecturas versolibre karma: 77

Como si fuera tan fácil...

La tarde me refleja
en su cristal transparente
y voy y vengo
divagando.

Y un caudal de pensamientos,
sentimientos, emociones…
se queda en el aura de mis versos
suspendidos
que gravitan
como pompas de jabón
que el aire mueve
y cambia
constantemente de color.

Se deslizan frágiles,
etéreos
por la superficie vaporosa.
Arriba, abajo…
Se elevan, descienden
e ingrávidos se alejan,
explotan levemente sin ruido
y se disuelven en pequeñas partículas
de agua
y son la nada y el todo que me envuelve.

Luego, intento recoger sus restos
esparcidos y dispersos,
como si fuera tan fácil…
el reconstruirlos.

Como si fuera tan fácil…
diluir una pena
o un dolor
o pintar con palabras las emociones rotas
o coser los fragmentos
de los desgarros
y rellenar los huecos
a la soledad.

Como si fuera tan fácil…
empezar de nuevo y escribir
sobre un papel mojado.

Como si fuera tan fácil
recoger los añicos
de un poema deshecho…
…y recomponerlo.

Como si fuera tan fácil…




Mayo 2020
Foto: Pixabay
21
20comentarios 118 lecturas versolibre karma: 107

Cuando pierdo el Norte (Reto poético 8 palabras "Un poema luminoso")

Cuando pierdo el Norte…
me agarro a la tierra de un Sur luminoso.
Vuelvo a ser raíz, profunda y oscura
que crece callada bajo los olivos.
Vuelvo a ser la rama de blancos almendros
o la risa clara que canta en la acequia
y salpica alegre los naranjos verdes.

Cuando pierdo el Norte…
regreso a mi sitio del Sur
con aroma a leña, a fuego de hogar.
Me visto de cal y me abraza el sol
y mis intersticios huyen de la sombra
y se llenan de luz.
Me alzo a la torre callada
y observo la vida desde su atalaya.

Cuando pierdo el Norte…
soy calle empedrada del Sur
que camina sola con las puertas
abiertas y el viento de cara.
Y mis ojos, son el rayo plateado de luna
que se cuela a través de los viejos visillos
de ventana entornada, de rejas oscuras
y la noche me acuna.

Cuando pierdo el Norte…
soy ave del Sur que vuela
entre encinas viejas de robusto tronco,
que se eleva luego, sobre los jarales
de flores nevadas que lucen al sol…
empapada de aromas silvestres.
Sobrevuelo rojas amapolas
que navegan en un mar de trigales.

Cuando pierdo el Norte…
me bajo hacia el cálido Sur.
Y soy del agua, chorro de sus fuentes,
el agua sonora que palpita vida
y refleja un cielo azul transparente
que duele al mirar.
Y soy río, laguna, marisma
y el viento que abraza a los pinos,
entre arena dorada de móviles dunas.

Cuando pierdo el Norte…
mi alma es un patio encalado del Sur.
un pozo profundo y fragante,
una isla de sol y de sombra,
primavera tibia y ya florecida.
Y me visto de azules geranios
y prendo en mi pelo un clavel
y se impregna mi cuerpo
con aromas blancos… de nardo y jazmín.

Cuando pierdo el Norte…
… yo me quedo en el Sur.

Mayo 2020

(Reto poético: "Un poema luminoso" con estas 8 palabras: acequia, atalaya, tibio, palpitar, acunar, rejas, chorro, entornada)


Foto: María Prieto. (Capileira, Granada)
37
52comentarios 547 lecturas versolibre karma: 105

Cuando estés perdido(a)

(Colaboración @rayperez &@mariaprieto)

Cuando estés perdido...
búscame en el viento.
El viento salobre que arrastre
tus penas,
que tu desmemoria se hunda
entre olas de sal
y saltos de espuma de tu mar Caribe,
el mar de sargazos
que cubre la piel de tu alma
como cuero curtido
por las intemperies.

Búscame en el viento…
cuando estés perdido.


Cuando estés perdida…
búscame en el viejo almendro.
En el escondrijo leñoso
del árbol viejo te espero.
Como diminuta brisa de trópico
recostado al muelle de las torrenteras.
Si...ahí... Cada vez
que el sol de calabaza
se oculta en alta mar,
como mar de abrigo de la selva húmeda...
Abrázame, viento costero
y acaricia el musgoso tiempo
en las hojas del palmar
incrustado, en el paladar de tu boca...

Búscame en el viejo almendro…
cuando estés perdida.

Cuando estés perdido...
búscame en la lluvia.
La lluvia que lave en silencio
los negros vacíos de tus ojos,
que acune tus noches
de insomnio,
de vela, nostalgia y destierro.
Que moje y refresque
tus áridos días.

Búscame en la lluvia...
cuando estés perdido.

Cuando estés perdida…
búscame en las olas del naufragio
del antiguo y castroso bajel pirata
que permanece, incierto,
en las costas bravías de un mar
de algoritmos poéticos...
Oh, cuerpo de mujer
extiende tus manos blancas
sobre la negra montaña andina
y pisa el arenal de los insomnios
refrescando la ermita de barro
enmarcada en el claro azul
y despejado bosque, de este aliento
vaporoso y solariego...

Búscame en las olas del naufragio…
cuando estés perdida.

Cuando estés perdido...
búscame en el fuego.
El fuego que prenda los días
consumidos
en ausencias estériles.
Que ardan palabras
que no se dijeron y te queman
por dentro.
Que caliente tu alma
aterida de niño
que tiembla en silencio
con las cicatrices del paso
del tiempo.

Búscame en el fuego...
cuando estés perdido.

Cuando estés perdida
búscame en el verde cañaveral...
En el follaje verde y primitivo,
con tus ojos castaños ardiendo,
pasajera y gorrión de sueños...
permite que encienda
el fuego de tu alma
con la dulce zafra de azúcar
de mi destierro,
camino migratorio sureño.
Ven y caminemos
bajo el cristal amarillo de la luna
mientras la gaviota esmeralda
descansa en los peldaños
del muelle costero...

Búscame en el verde cañaveral…
cuando estés perdida.

Cuando estés perdido...
búscame en los sueños.
En los sueños que no se cumplieron
y aún quedan anclados
esperando apagar los rescoldos
de tu desaliento.
Los sueños que ahuyenten tristezas
y sacien la sed
de las noches amargas
y sin compañía,
los sueños ocultos que guardas,
intactos, en tu corazón.

Búscame en los sueños...
cuando estés perdido.

Cuando estés perdida
búscame en las hojas de otoño...
De un otoño que termina
en la encrucijada de orquídeas
y de crisantemos,
lugar donde se cruzan y transitan
con avidez de trueno,
las noches trinitarias
bajo un cretino silencio.
Oh, cristal de cuarzo…
avísame para darte la clave
que abre la cerradura de los sueños…
bajo la sombra de un limonero.

Búscame en las hojas de otoño…
cuando estés perdida…




Autores: Ray Pérez y María Prieto
Junio 2020

Pintura: "Camino de rosas" Santiago Rusiñol
leer más   
23
30comentarios 305 lecturas colaboracion karma: 102

Interludio (La vida en un impasse)

Compás de espera.

Marca su tic tac el tiempo
en la esfera de estos días entrelazados,
derramados, esparcidos
por la alfombra.

Días iguales
de infinita y amarilla
laxitud.

Ya los miedos se fugaron
y en su quietud
permanecen los silencios
resonando en el vaho
de la tarde.

Ya ni sombra...
que se asienta en las rutinas.
Ya no asustan soledades,
ni distancias
ni siquiera el dolor
ni la inquietud.

El cuerpo se acostumbra
y se acomoda como puede,
no se resiente, ni protesta.
Indiferente
se instala el hastío
en la mirada.
Intenta el alma
escapar por la ventana...
¡Huir!

Un tiempo muerto
suspendido entre mis manos
que no saben qué hacer
y se detienen
en los minutos estancados
de un reloj que atrasa,
como un mar
de olas lentas.

Me confunden
el mañana...o el ayer.

Aprisionado el hoy,
emparedado
en el filo de mi piel.

Un interludio vago
interminable
entre dos actos.

Como notas de piano
entrecortado, interrumpido,
discordante,
como un precipicio
que se abre...
La inercia,
de lo que no pudo ser.

Sobre las teclas
de mis dedos
se deslizan
cuatro silencios
de negra.

Luego suave...
...suena en el aire, una sonata de Chopin.

(Por la ventana...se escapa y huye el alma)



María Prieto
Mayo 2020

Pintura: "Interior con una chica en el piano" 1901. Vilhelm Hammershoi
28
35comentarios 212 lecturas versolibre karma: 109

Campiña (Dos hokku)

**************************

Doradas olas

marejada de verdes

verano azul.

***************************

Trepa la luz

sus pétalos se incendian

arde el verano.

***************************




Texto y foto:
María Prieto
Junio 2020
29
33comentarios 324 lecturas japonesa karma: 108

Amapola herida

Roja, roja amapola.
Amapola herida.

La sangre hirviente
de la tierra
se desborda
en el trigal.

Y en el borde
de sus olas
perecen calcinadas
las espigas.

Roja, roja amapola.
Amapola herida.


Tus pétalos ardientes
lloran savia
de la muerte y de la vida.




María Prieto
Mayo 2020
36
33comentarios 251 lecturas versolibre karma: 106

Sin ti (A Rocío)

Mis brazos,
se quedaron
desnudos
estrechando el aire.

En su hueco vacío
viven
los recuerdos
del nido
que hacías
buscándote
el sueño.

Arrullo bajito
y susurro
de nana...

Tu cabeza dormida
tranquila
en mi hombro.

Tu figura
volátil,
liviana.

Sueño
transparente
y blanda
ternura.

Sobre mi regazo
aún permanece
el aroma
de tu piel suave
de tu pelo sedoso,
de tu cuerpo
menudo,
cálido y mullido.

Y un rumor sonoro
de dulce sonrisa
brillando
en tus ojos.

Ahora, caminas
tus primeros
pasos.

Desde la distancia
extiendes las alas.
Yo te observo de lejos
-como las estrellas-

Y contemplo
por una pequeña
y estrecha ventana
tus risas, tus llantos
tus juegos.

Y no me adivinas….

Ni me quieres
mirar…

Y me lanzas
un beso
en el aire mirando
a otra parte.

Gorrión inquieto.

Soledad
de mis brazos.

Yo te miro...y te extraño.

Y mi vida te echa
de menos.

Y en mis huecos
abiertos…
el nido vacío
espera en silencio
que retorne tu vuelo.






(Dedicada con todo mi amor a mi pequeña y única nieta de un año, Rocío)


María Prieto
Abril 2020

Pintura: "Madre e hijo" (1914) Mary Cassatt
40
43comentarios 353 lecturas versolibre karma: 98

Jacarandas (Tríptico de Shadormas)

******************

De mayo

el aire hila

un tenue

aroma

lluvia de jacarandas

por la avenida.

******************

Del sol

la luz titila

mis ojos

se tiñen

de añil, rosas o malvas

en claroscuros.

******************

Con cielo

de fondo azul

su flor

inunda

jardines recoletos…

semipenumbra.

******************



Texto y foto:
María Prieto
Mayo 2020
35
36comentarios 331 lecturas versoclasico karma: 109

Sin hacer ruido

El verano se aproxima con sigilo,
sin hacer ruido,
empujando los instantes invisibles
de una primavera
enlentecida y lánguida.

El estío, va asaltando la plaza,
el aire, los caminos,
los silencios enconados,
los corazones apagados de los árboles...
las esquinas embozadas
de las últimas calles sin gente.

No resuenan los pasos en los jazmines del aire
que proviene de abril,
no hay alegría que explote
soledades,
ni campanas que repiquen
por las cruces de mayo
sin flores encarnadas que adornen
sus altares.
La fiesta y sus colores quedaron desvaídos,
encerrados en el desván
donde se guardan los sueños
entre el polvo acumulado de los años.

Cauteloso, sin alboroto,
el verano avanza en su vanguardia
sin apenas resistencia...
recogiendo los restos esparcidos
que va dejando a su paso
una exangüe primavera sin aroma de nardos,
sin florituras ni alharacas.

Y van quedando atrás
apenas unos trinos que despiertan
el aire dormido, entre flores ya secas de azahar,
apenas unas tímidas amapolas
reverdecidas, solitarias,
meciéndose en los trigales abandonados...
como si no ocurriera nada.

La primavera se declara derrotada
y avanza hacia el final ascendiendo la ladera
de este mes desorientado,
con los geranios refugiados en los patios
viviendo su soledad de claustro.

Una primavera en fuga,
que se retira antes de tiempo
y se oculta en el trémulo ramaje
que le impide volar por el cielo
de mañanas
que deambulan sin rozarla.

Y se rinde ante un verano, obstinado y prematuro,
con la entereza de los cálidos vientos
que anuncian otros días
que huelen a mar,
a luz, a sol, a nubes azules,
a libertad de cal entre paredes blancas
con las puertas abiertas
a las calendas de julio.
A la vida, en fin, que resurge en su letargo.

Un verano,
que huele a brisa fresca
en las noches espléndidas de agosto
repletas de luna y universo
en un firmamento
abarrotado
de brillantes perseidas.

Se doblegó la primavera, ante un verano claro
que se declara vencedor.

Como si no pasara nada, se irá mayo
y junio…llegará antes de tiempo.

Algo se dejó atrás y se perdió para siempre…
en los silencios de abril.



Texto y foto:
María Prieto
Mayo 2020

Foto: Campiña del Condado. Huelva
30
35comentarios 232 lecturas versolibre karma: 101

Y soy libre en la lírica mirada...

Con mis pies aprisionados aún, mis ojos
se hacen alas transparentes
y me dirijo a lo más alto,
allí vuelo al infinito con mis versos
y abandono por instantes las trincheras
que me impiden respirar.

Alzo el vuelo…
y soy libre entre mis letras.

En mis versos me hago libre…

Libre al viento en la mañana.
Libre al cielo que me abriga de esperanza.
Libre, libre, como espuma de la mar,
como el ave que planea sobre la nube
que le llueve a la montaña.

Y recorro a mi capricho
los senderos dibujados lentamente
en mis renglones de papel,
desordenados e inconclusos.

A la sombra, con el sol, en la lluvia, con el viento,
en la noche y el día
mi poema entre mis manos, se hace libre
y me hace libre.

Y canto, sueño, sufro, amo, siento, río, lloro,
grito, crezco, vivo…me abandono
al desaliento y la tristeza por momentos.
En él me hundo y me levanto,
me asomo y sorteo los abismos y me elevo
a las cumbres desiertas.
Sigo el rumbo de los nuevos horizontes
descubiertos
y respiro el aire fresco de unos versos
que sujetan mis pasos
y me dan la vida.

Yo soy libre en las gotas caprichosas
de esta lluvia que refresca
primaveras macilentas,
en la flor que nace sola y es origen
de los prados.
En las hojas intranquilas de los sauces
que persiguen vendavales, yo soy libre.

Mi poema se hace libre…
Es el canto de un jilguero que conmueve
y despierta a la arboleda
y sus letras,
son los sueños del océano
y el silencio de las olas.
Son las lágrimas de agua de las fuentes,
son el barro de la lluvia
en los cauces devastados de los ríos
caudalosos.

Libres ya mis manos que te escriben
en abrazos impacientes.
Libres ya mis dedos
que te borran soledades
y te llenan los vacíos de la piel.
Libres, libres, mis palabras que dibujan
sus contornos imperfectos
en la paredes blancas,
impolutas
y las lanzan al aire
de una mañana luminosa.

Libres mis labios
desatados ya de ausencias y distancias
que te llaman, que te nombran,
que te besan.

Y libres son mis ojos que cabalgan
como potros desbocados
en las noches con estrellas de los cielos
imponentes
recorriendo galaxias
en tu espalda de viento.

Yo soy libre en la lírica mirada
de un poema. En mis versos me desnudo
y soy camino y rumbo, y esperanza…

Ojos de mar y de cielo y de lejanos horizontes.

Divina mirada
que me alza y recompone
y me descompone
en perspectivas numerosas.

… Y me retiene el alma en unas letras.

De entre tantas…
yo elegí esta mirada.



María Prieto
Marzo 2020

Foto: Alex García Barranco
27
29comentarios 194 lecturas versolibre karma: 112

Claraboya

En su media luz, la tarde

rompe en grises.

Perforan las palabras

los vidrios de la frágil claraboya.


Crujen, inéditos, los versos

y se descuelga, fragmentada, la tristeza.


Sobre el cristal del aire…

se hacen añicos azules mis poemas.





Texto y foto:
María Prieto
Mayo 2020

Foto: Casa Museo de Juan Ramón Jiménez. Moguer (Huelva)
30
43comentarios 214 lecturas versolibre karma: 132

Al sol de otoño (Senryu enlazados)

**********************************

El cielo tiñe
de azul el desconsuelo
sol en mi nieve.


Sol en mi nieve
los días se derriten
si no estás tú.

Si no estás tú
llenando soledades
mis hojas tiemblan.


Mis hojas tiemblan
sobre las viejas ruinas
arde el crepúsculo.

Arde el crepúsculo 
y huyeron los recuerdos
me falta el aire.


Me falta el aire
que mueva mi arboleda
ven en el viento

Ven en el viento
que arrastre mi espesura
impenetrable.

Impenetrable
te espero en tus orillas
al sol de otoño.


***********************************



(Dedicado a nuestra compañera Marta Garrós
@garros_b y a otro admirado compañero, Carlos Alberto, Transmisor de Sinestesias. Estos senryu están inspirados en una de sus hermosas composiciones a dúo.)

María Prieto
Mayo 2020

Pintura: “Bosque de abedules en otoño” Christian Rohlfs. Pintor Expresionista
28
42comentarios 274 lecturas versolibre karma: 102

Marisma

Con el alma húmeda de las últimas lluvias
la marisma se extiende en su lecho.

En su manto de agua, mi mirada
se aclara
y se lava en espejo plateado
de verdes
de juncos oscuros
y en su alma mojada,
mi mirada derrama las sombras
que la atravesaban…
y se empapa de luz.

Quietud de sagrada marisma.

El viento me trae aroma
a romero
y un rumor de aleteos.

Soledad de poniente.

Entre viejos pinares… ya declina la tarde.





Foto y texto:
María Prieto
Mayo 2020


Foto: Marismas del Rocío. Huelva
28
22comentarios 122 lecturas versolibre karma: 107

El río que te lleva

“Hundir las manos en el agua
del tiempo. Ir al fondo
del futuro que pasa.”
(Julia Uceda)

¿Acaso es el tiempo el que pasa…?

¿Acaso son los días
que te atropellan…?


O eres tú, quizás,
la que camina
apresurada
por la superficie
inclinada
de unos días
que van cayendo
de uno en uno
como hojas de árbol,
que arrastra el viento
por otoño.

Y se desprenden
inadvertidamente
de tu piel
los sueños, los deseos,
los íntimos anhelos
y secretos
que acariciabas
en silencio
como un bello
tesoro
por abrir.

Y un día, adviertes,
que te dejaste
atrás
la dicha o la tristeza
de momentos
que viviste
y que ahora
se escapan.

Las personas
que amaste
y que te amaron,
la nostalgia
de lugares
que habitaste,
que fuiste recorriendo
a lo largo
de los años…
se esfuman en el aire.

Y hundes tus manos
en el agua
del tiempo.
Miras tus manos
que se vacían
y tiemblan,
con un temblor
sutil
e imperceptible.

Tus recuerdos
resbalan,
se derraman
hilo a hilo
por tus ojos
como fuente
gota a gota.

Y ajena a tu equipaje
te preguntas
en qué momento

…se te escurría
la vida…

Y sigue yéndose
en silencio
como el agua
de un río
que se aleja,
casi sin darte cuenta.


Queda…
beber despacio el tiempo que te quede.




Texto y foto:
María Prieto
Mayo 2020
38
29comentarios 202 lecturas versolibre karma: 100

Simplemente, me dejo llevar

Hoy, es un día apacible, simplemente apacible
de demonios que duermen,
de horizontes cercanos, sin polvo
en el rayo de sol que atraviesa el visillo,
de mirada entornada.

Hoy no toca explorar territorios
ignotos
me quedo en mi cerco
y me dejo llevar...
como pluma que cae
yo me dejo llevar.

Con los ojos lavados
simplemente me dejo llevar.

Hoy no soplan los vientos
y el silencio que flota me acuna.
y mis lentos sentidos,
cierran la sinrazón.

Me suspendo en el aire
(callada)
y me dejo llevar...
simplemente me dejo llevar
y soy gota de un río
que no busca el camino
del mar.

(Mi mirada,
parada,
clavada en la lluvia invisible del sol)

... Yo me dejo llevar.



Texto y foto:

María Prieto
Mayo 2920
29
29comentarios 153 lecturas versolibre karma: 91

Crujido

“Vivir, vivir, el sol cruje invisible,
besos, pájaros, tarde o pronto o nunca…”
(Vicente Aleixandre)


¿Oyes…?

Es el crujido tenue de la vida que, lenta
se abre paso…

Sutil corola
de magnolia adormecida
que despierta.

El roce delicado
del aire que la abraza
en un suspiro.

El resplandor añil
del alba que suave
la acaricia.

Leve temblor de agua
que en la rama se desprende…

Rocío que humedece
sus estambres
ocultos y amarillos.

Sonora transparencia
que se abre…

en aroma vaporoso
que exhalan
sus pétalos efímeros.


¿Acaso oyes el latido de su savia
en un eco de trinos…?


¿Escuchas los ingrávidos acordes de sus hojas
con el viento…?


¿Oyes la tierra que respira…?


(La vida.........
........................que cruje imperceptible)




María Prieto
Mayo 2020
32
38comentarios 159 lecturas versolibre karma: 113

Siempre llego tarde...

Tarde, tarde…
siempre llego tarde…y cojo equivocada
los trenes vacíos sin destino
que ya nadie coge.
Y me agrede hasta el aire cuando lo respiro;
se cuela de incógnito, se esconde
y se clava
en mis cavidades predeterminadas
y se hunde
en un caos displicente en medio
del orden.

Mis esquemas internos
se rompen,
se parten parámetros que inclinan
y empujan
mi equilibrio inestable.

Y me distancio en el centro
de cierta acidez granulada, que pasea
en mi garganta.

Y me busco, y me sigo buscando
en mis recovecos, pero no lo consigo,
ni consigo trazar mis ángulos rectos…
Me quedé sin escuadra,
aparcada en el aire
y me siento culpable sin serlo
…y no encuentro mis versos donde lo describo.

La belleza se rompe en el filo del caos
y desaparece.
Queda la amargura, que todo lo afea.
Un burdo poema. Las palabras hueras.
…Y no puedo escribir.

Tarde, tarde…
siempre llego tarde…
me demoro y divago en mis huecos
y no doy las respuestas a tiempo.
Me rodean los vacíos que no entiendo
y en esos momentos, soy puerta cerrada
que se abre por dentro.

Y mi mundo se cae.

Se derrumba el castillo de naipes
y no sé levantarlo,
la desazón me corroe,
me lo impide
y cuestiona principios y axiomas,
que hasta ahora eran válidos.

Y mis puntos de vista me suenan lejanos
sin las perspectivas de lograr lo que busco…
si no sé lo que busco…
O los puntos de vista me buscan a mí
y no encuentran el blanco
donde disparar.

Tarde, tarde…
siempre llego tarde…
como un carrusel que da vueltas
con el mundo parado
mientras yo, voy girando
sin saberme parar.

Tarde, tarde…
siempre llego tarde…
a fijar fuertemente las piezas y a anclar
mis andamios
y el recomponerme, necesita de tiempo…
…y otra vez será.




María Prieto
Mayo 2020

Pintura: “Habitación de hotel” Edward Hopper. 1931
25
37comentarios 240 lecturas versolibre karma: 115