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Hendiduras

… Y estoy sin yo.

Y de súbito
entre la sombra y el vacío,
resurgen de la nada
las grises e indecisas
hendiduras
donde me cuelo
y me busco el alma.

Hendiduras que absorben
y succionan.
Profundos recovecos
traspasados
por los hilos de la noche.

Pensamientos fugitivos
en el relieve de mi almohada.
Silencios detenidos en el sueño.
Los ecos de memoria
que preguntan
desde su orilla difusa
y nebulosa.

... Y estoy sin yo.

Y soy certeza cuestionable
y por momentos...
un latir de corazón sobre la tierra,
un brote de la duda que está en flor,
la esfera que gira...en sentido contrario.

Y soy voz
encerrada en el tiempo
siempre a la espera de algo...
que no ocurre.

... Y estoy sin yo
como pájaro en la torre dando vueltas.

Y mientras tanto
entre las luces mortecinas de la calle
duerme la vida.

El silencio se desangra en mitad de mi casa.

La noche huye y en el alba
las hendiduras se estrechan un poco más
-pero siguen abiertas-

…Ya no es hora de dormir…

(Otra noche más……en blanco)






María Prieto
Marzo 2020


Pintura: “Escalera” 1919 Edward Hopper
18
29comentarios 114 lecturas versolibre karma: 90

Brotes

Canta la rama
en la primavera cierta de un ruiseñor.

Con su canto
derrama savia nueva
y absorbe un sol ya florecido.

El mediodía
sube a los árboles tras de mis ojos grises
con infinitos verdes.

En flor
canta la rama.
Y en el regazo incierto
de mi mirada, surge la vida y crece.

Brotan las yemas
que vencen las primaveras tristes
en su sonrisa vegetal.

Canta la rama
brotes de risa blanca
en el naranjo y el limonero claro.

En los ojos
del aire…
reflejos de trinos y anhelos de flores impacientes,
se palpa lo impalpable.

Bajo el rumor del humus, húmedo y fértil
-silencio subterráneo-
ahondan
y se alargan mis raíces
buscando el agua.

Afuera
bajo un cielo de tul
canta la rama la melodía rosada
del melocotonero en flor.

Es abril.
La vida… que resucita.





María Prieto
Marzo 2020

Pintura: “Melocotonero en flor” 1888 Vincent Van Gogh
32
33comentarios 184 lecturas versolibre karma: 94

Tu risa es de mar, de brisa fresca (A Rocío)

Tu risa es de mar, de brisa fresca,
de azules transparencias…
De olas saltarinas y espumosas.

Me trae la libertad de los jilgueros
que vuelan
sobre campos amarillos.
Me alumbra en las noches más oscuras
y es estrella fugaz
que deja estelas en mis cielos.

Tu risa me da alas
que atraviesan los abismos,
me arrulla y me desprende soledades
de silencios.

Me miras, me sonríes y tan niña…
¡dices tanto!
En las ventanas entreabiertas de tu alma,
te ríes con los ojos.

Me miras… y en tu mirada se ilumina la alborada.
Mi corazón caracolea
y me disuelvo…
en el aura incandescente
que despiden tus hoyuelos.

Tu risa es el sonido de las fuentes, cascada
de aguas limpias y sonoras, un chorro puro
y cristalino de alegría,
que reverdece mis mañanas.

Tu risa hace cosquillas en el aire.
Es gorjeo de una alondra en la arboleda,
murmullo tierno y armonioso del arroyo,
leve crujido de la flor en primavera.

Tu risa es un allegro,
un alegre tintineo en los cristales,
que hace vibrar las cuerdas
de mis días.
Canción del viento entre las hojas
del otoño,
rumor de lluvia clara que cubre
mis senderos.

Tu risa, sol brillante
que rompe la tristeza y despeja
las brumas oscuras de los mares.
En los silencios del alba,
tu risa blanca…
tu risa anaranjada
de los atardeceres.

Tu risa me acompaña
y me da bríos,
me regala eternidades,
plenitudes,
me alza y me acerca al infinito,
me salva de las sombras y el olvido.

Es paz y amor.
Es renacer,
es sueño y armonía.

Es canto,
es agua
es viento
es luz,
es cielo azul,
es alegría…

¡Es vida al fin que me regala el tiempo!
La caricia y el cielo que me falta…

Tu risa son las olas juguetonas
que abrazan las arenas de mi cuerpo.



(A ti, Rocío. A tu risa de un añito que ilumina nuestras vidas…con todo el amor del mundo.)


María Prieto
Marzo 2020

Pintura: Niña en la playa. Joaquín Sorolla. 1904
34
42comentarios 256 lecturas versolibre karma: 103

A plomo

Sale el sol y se atrinchera detrás de una ventana.

La gravedad tira del cielo
y cae a plomo
encima de este día subterráneo.

Mi silencio se cierra a cal y canto...
...la vida se refleja en el cristal.





Texto y foto:
María Prieto
Marzo 2020
26
18comentarios 130 lecturas versolibre karma: 99

Noche de abril por Santa Cruz

Rincón del beso
con aroma a silencio.

El sueño duerme
sobre el blanco jazmín.

Calleja oscura
palabra enmudecida.

La pasión nace
impregnada de cal.

Aroma a azahar.
Plaza de Doña Elvira.

Entre las rejas
los cristales de luna.

Un aire suave
que estremece al naranjo.

Dulce sonrisa
en la esquina olvidada.

Estrecho abrazo
los geranios se asoman.

Sola la fuente
en la noche de plata.

Labios prendidos,
como rojos claveles
reventando de amor...



(Con la estructura de un chöka, tipo de poema japonés)


María Prieto
Febrero 2020
Foto: Plazuela de Doña Elvira. Barrio de Santa Cruz, Sevilla.
21
35comentarios 174 lecturas versoclasico karma: 101

Volver de nuevo al mar y ser gaviota...

Volví al mar...
Como quien vuelve al hogar después de tanto tiempo.
Tras la neblina azulada de febrero, una cortina pesada y nebulosa recubría el horizonte pintándolo de plomo.
Murmullo sordo y denso de las olas acercándose a mis pies, en una refrescante bienvenida.

Volví al mar... y el mar me regaló su frasco abierto de fragancias.
Y me dejó en el pelo un olor húmedo de sal, de algas y de brea. Y en la mirada, los aromas de una abierta e infinita lejanía...

Las gotas salobres resbalando suavemente en una piel necesitada de luz, de viento y agua, de la caricia dorada de un sol que se despierta poco a poco, sobre las aguas profundas y metálicas del océano.

Volví al mar...
Y sé que tengo alma de gaviota que anida en los abruptos acantilados de asperón, inaccesibles, llenos de recovecos y misteriosas cavidades.

Ser gaviota... desde de allí, oteando la frontera, la línea recta divisoria entre el cielo y el mar.

Ser gaviota... y volar aleteando sobre las dunas litorales, suaves y arenosas abrazando a los pinares. Volar como pañuelo abierto a la deriva de la brisa, en azules bocanadas de plena libertad.

Ser gaviota... y observar los cervatillos en los lucios de las playas desiertas de Doñana, retozando como niños inquietos.

Ser gaviota... estática y lejana en una roca y observar el ir y venir incesante de las olas, sin pensar en nada más...

Ser gaviota... que se posa en las velas triangulares de los barcos, a dejarse llevar por los vientos de poniente que atraviesan el Estrecho... hacia ninguna parte.

Volver de nuevo al mar...

A fundirme en un abrazo con el aire, a respirar hondo y despacio sus esencias y dejarme acunar por la marea lentamente.
Hundir después mis pies en la fina arena de la bajamar y encontrar al fin... mi anhelada paz.



Texto y foto:
María Prieto
Febrero 2020

Foto: Playa de Matalascañas. Huelva.
21
41comentarios 205 lecturas prosapoetica karma: 78

A pasos quedos

El invierno se resiste
a desaparecer
y defiende su reducto
de nieblas.

Nieves tardías
han caído, en un frío
abandonado
a su suerte.

Los pájaros
dan vueltas, indecisos,
buscando su lugar.

La primavera
se acerca
a pasos quedos.

Tímida, silenciosa
en sus trinos apagados,
sin afán de molestar.

Flores cerradas
en sus pétalos de olvido.

Por el aire
se estremecen
los aromas
aún ausentes, sin abrir.

El tiempo hondo
se repliega
a su interior.

Eco sin nota
en el espacio,
de un viento quieto.

El campo
se ha teñido
de silencios
inmutables.

Y hay un murmullo
sordo y subterráneo
que quiere despertar.

En su fuga
a lo recóndito...
se para el mundo.

Pero no se podrá
parar
la primavera...


¡FELIZ DÍA DE LA POESÍA A TOD@S!


María Prieto
Marzo 2020

Pintura: “Rosales debajo de los árboles” 1905 Gustav Klimt
25
36comentarios 167 lecturas versolibre karma: 100

Un nosequé

Hoy mi alma viste un halo diferente.
No sé lo que me aguarda y me depara.
Le quito el polvo de las hadas
a un nosequé que me desangra, me quema,
me conmueve.

Y expectante... aquí le espero, en un temblor remoto y solo,
instalada en esta tarde de silencios
que se abre
en los pétalos desnudos y rosados
de las flores nuevas.



María Prieto
Marzo 2020

Pintura: "Pink Tulip" 1926. Georgia O’Keeffe (Baltimore Museum of Ar)
22
21comentarios 143 lecturas versolibre karma: 93

Surcos (Dos shadormas)

****************************
Abriendo
grietas al tiempo.
Los surcos
profundos
van arando la piel.
Sabiduría.

*****************************

Simiente
en tierra seca
de surcos
profundos.
Reverdecen recuerdos
y años vividos.

*****************************





María Prieto
Marzo 2020
34
33comentarios 184 lecturas versoclasico karma: 89

Y se paró la primavera, en esta mañana extraña

Enmudecidos los pájaros y el viento…

Inmóvil.
Se paró la primavera,
en esta mañana extraña.

De letargo pesado
que se agarra con fuerza
a las paredes…
y enlentece el tiempo.

El sol
de amanecida,
un halo gris plomizo.

Es duro
el caparazón del miedo.

Días raros
de este sábado
blindado,
como crisálida cerrada.

Días… de batalla sorda e invisible,
que acecha.

Se ciernen
las sospechas en el aire…
Y hay enemigos
en las sombras de los árboles,
en los ojos
y en las manos.

Ausentes de caricias
los abrazos se diluyen,
como sutiles pompas de jabón
se quiebran.

El corazón
hace un hatillo con los besos
no dados
y el viento se lo lleva
no sé adonde.

En tu espacio vital
hay temor a los reflejos de otros cuerpos
-aura sagrada, indivisible-.

Me arrimo a la pared
y lentamente
dejo pasar las sombras.

Hibernar,
sola,
otra vez sola
en el útero materno.

Tan grandes quisimos ser...
no somos nada.

Débiles todos. Desprotegidos
como niños asustados.
Y sin creerlo aún...

En tiempo de mudanzas, de preguntas
y respuestas,
la incertidumbre es negra.

Atónitos.
Vulnerables.

Solo queda aprender
las humildades.
Tan solo queda
respirar y mantener la calma.

Ya llegarán, despiertas,
las noches claras de verano.

Inmóvil.
Se paró en la primavera,
esta mañana extraña.

Enmudecidos los pájaros y el viento.


María Prieto
Marzo 2020

Escultura: "El pensador" Auguste Rodin (1840-1917)
23
36comentarios 199 lecturas versolibre karma: 96

¿Quién diría...?

“…Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.”

(José Ángel Buesa)


¿Quién diría que la luz se diluye
en la mirada…?

Estar sola en la tarde entre la luz y el olvido.

El silencio detenido en las fachadas duerme su sueño de cal
entre las flores muertas de los naranjos de la calle.

Huele a azahares nuevos, recién abiertos.

Hay algo extraño en el vuelo de los pájaros
y en el aire posado en mi ventana.

¿Quizá la inercia de los días
con su aire indolente…?

La lejanía se detiene en el leve
verdor de los parterres y se escucha
el rumor de lo imposible,
el latido de la vida apenas perceptible.

¿Quién diría que el tiempo se detiene
en estos pueblos vacíos…?

Estamos solos sobre el corazón empedrado
de las aceras estrechas.
No se escucha tu nombre estremecido
y a los cristales de la verja, no llama nadie.

¿Acaso tiembla la cornisa de los días…?

Solo el tamborileo grave del viento
de marzo en las contraventanas
estremece mis hojas y me acompaña.

¿Quién diría que tú te vas yendo,
pero el tiempo se queda…?

En el alero vacilante hay arrullos de palomas.
Se pliega el corazón
en la blanca soledad de los visillos.

Hay cosas que nunca fueron
y que nunca podrán ser.

¿Quién diría que la luz se diluye
en la mirada…?

El tedio y el hastío en estos pueblos…

Sigue el viento de marzo,
ahora golpeando la persiana de madera
y poco a poco el cielo, se cerrará de nuevo.

Tras el cristal, desidia y apatía… Los sueños,
como libros, se colocan en la vieja estantería.

Estar sola en la tarde entre la luz y el olvido.





Texto y foto:
María Prieto
Marzo 2020

Foto: Linares de la Sierra. Huelva
29
40comentarios 202 lecturas versolibre karma: 100

Me confieso mujer... (Reto 8M)

Poema de referencia: "Y Dios me hizo mujer" de Gioconda Belli.

Me confieso mujer.

Y no me hizo Dios…
Pertenezco a la Tierra que habito.
Tan solo soy una partícula,
un elemento más del inmenso universo.

Mujer hecha de carne
y de silencios.
De lluvias y de soles,
de partes y de un todo.

Mujer con cicatrices en los ojos,
surcos labrados
en la superficie inestable
de los años.

Soy de viento enardecido
o de brisas apacibles.
Cálida y fría.
Fuego, agua, tierra.
Mujer contradictoria e imperfecta.

A veces muy presente, otras veces
escondida entre la niebla.
Como el aire, que fugaz desaparece
y no se encuentra...
pero siempre está ahí.

Un halo de inseguridades me rodea
y me hago la fuerte.
Me rompo...
recojo mis restos y me recompongo.

Y no me arredro,
ni me envuelvo en el manto negro
de la pena doliente.

Me declaro mujer, madre, amiga,
compañera…
Mis manos aúnan manos
con la sangre de mi sangre.

Río, siento, vivo, amo, sufro,
pienso, sueño, canto, vuelo,
me enfurezco… y por momentos,
me invade la nostalgia y me llora la tristeza.

Me confieso...
mujer de alma agnóstica y pagana,
subo al cielo y me paseo por el infierno.

Escribo de mis días… y en mis versos
procuro desprenderme
de las pieles sobrantes,
despojarme
de la falsa humildad y la soberbia.

Mis piernas firmes recorren sin respiro
los caminos abruptos y escarpados
recolectando la belleza increíble
de las cosas pequeñas.

Soy ave buscando su refugio
en los atardeceres,
pájaro libre de innecesarias ataduras
que reivindica,
que pide la palabra...

La libertad de una cometa…
con la cuerda ya suelta.

No quiero dormitar
entre barrotes de algodón.
Ni sábanas de seda.

Tan solo…
la ternura de un momento.
Tan solo necesito… quererme
y que me quieran.

Y en cuestiones de amor,
sumamos uno y uno, y somos dos.
Hombro con hombro. De igual a igual,
mi compañero y yo.

Me declaro mujer…

Y todas las mañanas me levanto
orgullosa de serlo.


María Prieto
Marzo 2020

Pintura: Guillermo Martí Ceballos.
24
28comentarios 129 lecturas reto8m karma: 114

Gazanias

Sobre mi piel rozada
se recortan las luces
y las sombras.

Lineales se proyectan
los rayos del sol
sobre la niebla cerrada
de mi cuerpo.

Y no penetran, ni calientan
el frío interior.

Adentro, más adentro,
irrumpe en la espesura
hecha agua de cobre,
la palabra tristeza.

Hay cerrojos
echados en el cielo.
Nubarrones de oscuridades
furtivas, acechan.

Pero hago añicos la tiniebla
en la luz del cristal
adormecido de mis ojos.

Y voy cerrando, como puedo,
las grietas del tiempo.

Y si en mi piel
está otra vez anocheciendo
y hace frío…
me quedo un poco más
en esta orilla,
al calor del sol naciente
que disuelva de nuevo
la penumbra.

Y con mis manos,
entierro la simiente
de esperanza.

Quiero ser brote en el suelo
removido de la tierra.

Mañana,
de una primavera tarda…

Y en mi jardín
– deshabitado ahora -
sigo esperando
a que germinen las gazanias.

… Y que alumbren con su luz
otro cálido verano…


María Prieto
Febrero 2020
29
36comentarios 172 lecturas versolibre karma: 104

Acasos... (Dos sedoka pregunta/respuesta)

★★★★★★★★★★★★★★★

¿Acaso...es tuyo
este dolor azul
que parte en dos mi cielo?

Teje mi araña
sus redes de cristal.
Atrapan tu dolor.

★★★★★★★★★★★★★★★

¿Acaso...es mío
este silencio hondo
que llueve de tus ojos?

Recojo el agua
en un cuenco de olvido.
Mirada luminosa.

★★★★★★★★★★★★★★★



Texto y foto:
María Prieto
Marzo 2020

Foto: Linares de la Sierra. Huelva.
19
23comentarios 151 lecturas japonesa karma: 99

Buscando el sosiego (Soneto)

Te busco en los umbrales de la tarde
de un mar de soledad y blanca arena,
ni el cantar de las olas me serena
el fuego soterrado que me arde.

El fuego soterrado que me arde
de mis incertidumbres y mis penas,
caballos que galopan por mis venas...
No encuentro una razón que me resguarde.

Te busco y no te encuentro en este ocaso
donde el aire me llueve el desconsuelo.
Y en la noche me pierdo tras tus pasos.

Andando ya sin rumbo ni consuelo
te persigo, sosiego, por si acaso...
encuentro de una vez la paz que anhelo.





María Prieto
Febrero 2020

Pintura: "Mar de Jávea" Joaquín Sorolla.
20
22comentarios 136 lecturas versoclasico karma: 111

Andalucía

Al sur del sur.
De blanca cal.
Cálida tierra
y mañana limpia.

Vieja y sabia...

Cuerpo y alma
tus dos mares.
Un barco varado
entre verdes olivares.




María Prieto
28 de Febrero 2020
24
24comentarios 111 lecturas versolibre karma: 89

Estuario

Aletea hacia poniente la luz del horizonte.
En su herida anaranjada agoniza la tarde.

Dos ríos amarillos avanzan,
se abrazan con sus aguas metálicas y lentas
y se funden preparando su muerte en el océano..

Con el sol del ocaso, dos almas de cobre milenario
arrancado al corazón de la tierra
navegan silenciosas por la ría, camino del Atlántico.

Silencio sagrado y contenido en la marisma.
Una quietud muda y expectante
inunda los contornos del hermoso estuario.

Callan las aves en esta bella ceremonia,
se para el viento y baja la marea…

En los esteros, un cortejo de flamencos
y cormoranes negros los observa.

Agua y tierra que fermenta en verdes algas.
La marisma entre dos luces, la del cielo y la del agua.

Una marisma dorada que refulge suavemente
entre las blancas salinas,
con los rayos débiles de un sol, ya casi extinto,
posándose leves en las montañas de salada nieve.

Y hay un rumor oscuro y líquido que amenaza la calma
entre las aguas dulces y salobres
que se mezclan estrechándose en la ría.

Por los verdes pinares que circundan el espacio,
las sombras se llenan de suspiros, murmullos y siseos.

La tierra, el cielo, el mar, el agua…
Y el tiempo,
que se hace eterno en las fronteras marinas.

Solemne, el sol se esconde en su arrebol. Todo es silencio.

Sobrevolando en la brisa calmada de la tarde,
semioculto entre tornasoladas nubes,
el halo intemporal y etéreo, de la mítica Tartessos.

Dos ríos van a morir… en la más completa soledad.




"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar
que es el morir..." (Jorge Manrique)



(Dedicado a dos ríos, el Tinto y el Odiel, que desembocan juntos formando el hermoso estuario de Huelva.)

María Prieto
Febrero 2020

Foto: Parque Natural Marismas del Odiel. De mi amigo Alex García Barranco.
32
36comentarios 184 lecturas versolibre karma: 114

Máscara (Dos Shadormas)

***************************
La noche

viste de sedas

tus penas…

Disfrazas

de sonrisa tu máscara.

Es carnaval.

******************************

La máscara

por fuera llora

y ríe

por dentro.

La fiesta continúa.

Es carnaval.

*********************************


María Prieto
Febrero 2020
26
28comentarios 173 lecturas versolibre karma: 128

Lluvia seca

(Dedicado a nuestra compañera @María_José_Viz_Blanco)

Hay días
en que amanezco
anegada en una lluvia
densa, granulada,
áspera.

Lluvia de arena
y tormenta seca
de hojarasca.

Y naufrago entre las dunas
del presente,
en el charco desierto
que se forma delante
de mis ojos.

Que me sumerge...
Que me asfixia...
Que me absorbe la vida
y la succiona.

Azote
de lluvia seca que no moja
pero cala, agresiva,
por los poros de la piel
ya deslucida
con el paso despiadado
de los años.

Acre y arenosa
se instala en mi boca.
- Regusto a barro retenido
en las papilas -

Luego
resbala por mi espalda
y por el alma… que ya no sé
si existe.

Me devasta.

En su corriente yerma
me lleva a la deriva.
Y me hunde
en una marejada sorda, silenciosa.

(Y de nuevo amanezco. Fría,
exhausta…
… entre los restos del naufragio.)



(Un poema inspirado en “Mar de chuvia seca”, el nuevo poemario bilingüe, en castellano y gallego, de nuestra compañera María José Viz Blanco. ¡Felicidades y mucha suerte, poeta!)





María Prieto
Febrero 2020
28
39comentarios 319 lecturas versolibre karma: 93

En mi arboleda

Guardo ausencias
en el follaje escondido
de mis días.

Fugaz relámpago
de sombras y de historias.

Los ecos sordos
de risas y silencios
apenas descompuestos,
en leve fuga se pierden
en la memoria
de la nada.

Flores sin nombre ya…
Aves que vuelan solas…
Sueños sin rumbo
ni motivo.

Mi bosque, la arboleda,
hogar en fin, de los vacíos.

Mis brazos fríos
que estrechan el silencio
en la espesura.

Ausencias que me besan
levemente en la frente.

(Por la enramada adusta
se cuela transparente
y luminosa
la luz
de otra mañana nueva.)


Y en mi arboleda oscura
las ramas
aún desnudas
tiritan,
tiemblan…





María Prieto
Enero 2020

Pintura: “El bosque” Natalia Goncharova.1913
25
35comentarios 244 lecturas versolibre karma: 116