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Paisaje en acuarela

Amanece...

Hermoso marco de campiña reluciente.
Una amplia paleta de colores
que ante mis ojos se extiende.

Un paisaje sereno y ondulado
sin agresivas asperezas,
en el lienzo, se dibuja lentamente.

Briznas de hierba perladas
de gotas temblorosas de rocío
en el borde pedregoso del camino.

Por las lomas, bella gama de marrones.
Y en las colinas verdes, retoños nuevos
de los hermosos girasoles.

En el aire, la fragancia mojada
del hinojo se disuelve.
Un sol que se levanta poco a poco.

El eco incoloro y el silencio
en las huellas de los pasos.

Brumas humosas y azuladas,
que ascienden en volutas imprecisas
y borrosas, entre las sierras apiñadas.

En círculos perfectos,
un aguilucho ceniciento vuela bajo
escudriñando los sembrados.

El camino largo, solitario y amarillo
que serpea y se desvanece en lontananza.

En verde oscuro, una mancha de olivares.
Y una brisa leve y transparente que ondula
y llena de susurros los trigales.

El musgo que verdea entre esbeltas
y doradas espadañas del arroyo.

En sus fértiles riberas, una alfombra tupida
de blancas y amarillas margaritas.

Aquel ciprés solemne, estilizado,
que asoma, altivo, su silueta tras la tapia
de un gran cortijo blanco y azulado.

En la entrada, una pareja de palmeras
y anaranjadas buganvillas en las rejas.

Sobrevolando la acequia de agua clara,
un perfume albo de azahares
retenido entre los frescos naranjales.

Los cuadros de verdor y flor entre las huertas.
El amarillo intenso en el viejo limonero.

Y el pueblo al norte, hacia lo lejos.
Sereno, blanco y extendido,
como pañuelo al sol, en la distancia.

Toques de azules esmaltados,
en la bella torre de la iglesia
con el eterno nido de cigüeñas.

El cielo de turquesa, con grises
y pequeños nubarrones.

Cruzando el aire, un bando alegre
de inquietos y pequeños gorriones.

Por la orilla del sendero, un reguero
en rojo sangre de amapolas.
Hacia el este...pequeñas manchas de pinares.

Y en los ribazos del camino...
delicadas pinceladas de violetas
y campanillas rosadas.

Algunos toques de color difuminados…
Alguna que otra sombra...
La hermosa firma en un rincón y...
¡acuarela terminada!


(Poema inspirado por la hermosa campiña del Condado de Huelva, donde vivo y por donde camino todos los días.)

María Prieto
Mayo 2019

Pintura: Paisaje, acuarela. Rubén de Luis
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29comentarios 85 lecturas versolibre karma: 95

Viento de Levante

Tableteo siniestro.
Otro día más,
azotando las persianas.
(Del alma.)

Viento lóbrego y espeso,
sopla fuerte
por las calles y las plazas.

Solano.

Terrible viento, agazapado
detrás de las esquinas.
Al acecho.

Ozono puro que contrae
los pulmones
y te asfixia
y te fatiga…

Hay cenizas en el cielo.
Y en su rastro se dibuja...
un reguero sombrío de locura
entre palmeras despeinadas
de avenidas polvorientas.

Ni un aullido de los perros.
Ni un trino de los pájaros.
Ni un sonido de los pasos.
Solo su terrible silbo...
¡Solo su silbo terrible!

Remolinos, tintineos
de la arena en los cristales
de tu cuerpo.

No hay nadie.
En estos extraños días
extrañamente
no hay nadie.

Estos días de trincheras
que mastican ansiedad,
desasosiego,
desazón y pesadumbre
y una árida inquietud
de sombra inerte.

¿Muerte?

Eolo.
Ese dios mediterráneo
flagelante,
que revuelve tu oleaje
y que sube, inclemente,
tus espesas mareas de la tarde.

(Marejada gris en tu cabeza…)

Viento maldito
que te arrastra,
que te empuja,
te vacía
y te devasta…

(Tus ojos, de tierra y grava blanca.)

... Y no hay nadie por la calle,
tan solo su gemido acelerado.

(Me repliego.)

... No hay, tampoco, nadie dentro…

¿Fuera? ¿Dentro?
Dos paisajes desolados.
Yermos.

... Nadie…no hay nadie fuera.

(Pero están llenas las calles,
todas llenas...
ocupadas por completo por el aire.)

Y por dentro…

(Ya no me queda nada dentro.)

Solo viento…


María Prieto
Abril 2019

Pintura: "Molinos de viento" Felicia Vera Delgado
13
16comentarios 102 lecturas versolibre karma: 103

Sol de ceniza

De mayo, luz,
radiante día.

Sol claro y mariposas
encarnadas.

Las rosas crujen
levemente en el rosal.

Despiden paz...

... ¿Por qué esta lluvia gris
me inunda dentro?

A pleno sol...
... ¿Por qué este invierno frío
y a destiempo?

Por el revés de mí,
me voy volviendo pena.

... ¿Por qué mi sol
se ha vuelto de ceniza?

Hojas de acanto y piedra
mis silencios.

Roja caléndula marchita
mis vacíos.

... ¿Por qué? ¿Por qué...?

Tierra en los labios.

Una palabra atragantada
en mi garganta.

Con el silencio de agua
y llanto
me estremezco.

El sol sigue brillando.

Y ya no vive el mar
en este río...


María Prieto
Mayo 2019

Foto: Claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Capitel hojas de acanto. Románico.
26
30comentarios 161 lecturas versolibre karma: 96

De arena y agua

Y vendré aquí, a tu limpia orilla...
para quererte, amor, solo a quererte.

Y me hablarán de ti aguas muy claras.
Y tú me contarás de soles y de estrellas,
de brisas, de gaviotas y palmeras.

Y yo, paladearé tu hermosa voz
vibrando dentro
de nacaradas caracolas.

(Paraíso fugaz de arena y agua...)



María Prieto
Mayo 2019

Pintura: " En la playa, Biarritz" Joaquín Sorolla.
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33comentarios 146 lecturas versolibre karma: 97

Este abril, no brotaron las lilas

Este abril, no brotaron las lilas
en el rincón
acostumbrado
del jardín.

Amarescente, su ausencia languidece.

No,
no brotaron...

Su perfume inexistente,
abre huecos
vacíos
en mis manos.

¿Oyes?

Un solo de violín. Las negras mariposas...

Aroma
sombrío
respiro del ciprés.

Lágrimas
verdes
en el sauce.

Clara mañana.

Duelo.
Pausado canto.

¿Oyes?

Lenta campana...

No,
no brotaron las lilas
en abril.

(Acre
el aire
de violeta
abatido.)

Ausencia amarga...


María Prieto
Abril 2019

Pintura: "Camino de rosas" Santiago Rusiñol
23
24comentarios 132 lecturas versolibre karma: 87

Es inútil

Es inútil que intentes comprender las estrellas.
(Su brillo te ciega.)

Es inútil que quieras…
mi callado y lejano horizonte alcanzar.

Es inútil que ansíes…
descifrar mis enigmas o leer mis silencios.

Soy tiniebla en la noche sin luna,
taciturna y oscura.

Es inútil… que quieras quererme a tu modo,
apagarme mis fuegos, desarmarme mis sueños.

(No pretendas entrar arrasando…
en mi espacio vital.)

Es inútil… que quieras quererme por partes.

Soy yo. Toda y una.
De soles, de sombras o de incertidumbres.

Ya es inútil…

Tan inútil y vano,
como lluvia que cae (silenciosa) en el mar.


María Prieto
Mayo 2019

Pintura: Guillermo Martí Ceballos, pintor fauvista.
23
27comentarios 83 lecturas versolibre karma: 100

Tu inmenso azul

Agua, agua, solo agua,
la inmensidad de tu azul
y nada más.

Vamos, de madrugada,
a surcar el oleaje
ajenos a la estremecedora tempestad
de sus corazones negros
y nada más…

Tengo un sitio para ti:
en medio, mi soledad
y alrededor… agua, agua,
solo agua,
la inmensidad de tu azul
y nada más.

Aún no es tarde.
Icemos ya las velas incoloras.
Pongamos alas a nuestros pies
de plomo.

Y, contra el viento,
besemos esa frente despejada
del silencio.

No dejemos que alcancen
lo que solo es nuestro ¡tuyo, mío!
(de los dos)

Tus ojos, fijos al poniente.
Tu corazón, tu voz…
se disuelven en el agua,
pero no tu azul
¡tu inmenso azul!

¡Ven!
Vamos a zarpar.
En este momento del alba.
Cuando nadie nos vea…
cuando nadie nos oiga…

Azules gaviotas nos persiguen
y alrededor… agua, agua,
solo agua,
la inmensidad de tu azul
y nada más…



María Prieto
Mayo 2019
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21
35comentarios 143 lecturas versolibre karma: 121

Una sola palabra

No dijo más que una palabra.

Una sola palabra
que atravesó de parte a parte,
el vacío celeste de sus ojos.

Y una corriente gélida y aguda
-daga hiriente-
cortó el aire en dos mitades.

Una palabra marchitando…
la sonrisa
florecida entre sus labios.

Una palabra penetrando…
-flecha ardiente haciendo blanco-
en los agujeros negros
de su vientre.

Una palabra sola
(impronunciable)
que calcina lo que roza,
que se abre y que la arrastra
hacia los cuartos oscuros.

Y es que a veces…
el siniestro poder de la palabra
sobrepasa aquella fina delgadez
de la línea fronteriza de la vida.

Y también mata…
Incruentamente… pero mata.

Y no dijo más que una palabra…



María Prieto
Abril 2019

Pintura: "Desnudo azul" Pablo Picasso
23
24comentarios 102 lecturas versolibre karma: 99

Tengo que volver

Tengo que volver…

Me dejé el corazón olvidado
en un remanso claro
de las aguas del Múrtiga
allá donde las ninfas,
ocultas, habitan.

En el rayo de sol
que atraviesa las frondas.
En el frescor de la tarde
que cuelga del aire.

En el murmullo del viento
que adormece las sombras.
En el suspiro blanco
de las nubes errantes.

En la hoja que cae
temblorosa en el agua.
En el sonoro eco
de los trinos fugaces.

En el color azulado
de las flores silvestres
o en el verde silencio
de hondas soledades…

Volver.
Siempre volver…

A fundirme
con el agua
con el aire
con la tierra...

De nuevo
volveré.


Texto y foto:
María Prieto Sánchez


Poema actualizado. Mayo 2019
(Foto: Río Múrtiga. Sierra de Aracena. Huelva)
17
22comentarios 111 lecturas versolibre karma: 115

Habitarte

Prometo, amor,
llegar ligera de equipaje, volátil y liviana.

Llenar de luz el sol oscuro de tu lecho
y habitar tu corazón deshabitado.


María Prieto
Mayo 2019

Pintura: "Desnudo en la bañera" Edgar Degas
29
32comentarios 157 lecturas versolibre karma: 100

Gotita de Rocío

Rocío...
Mi pequeña y delicada
gotita cristalina,
cuajada de ternura,
que tiembla
sutilmente
en la hoja verde
del naranjo,
perfumada con la flor
del azahar
de las mañanas claras.

¡Duérmete, mi niña!

¡Sueña con estrellas
que brillen al alba!


María Prieto
Mayo 2019
(A la preciosa Rocío, mi nieta recién nacida)
16
14comentarios 67 lecturas versolibre karma: 92

Al Sur

“Quizá mis lentos ojos no verán más el sur
de ligeros paisajes dormidos en el aire…” (Luis Cernuda)


Y en un día, ya lejano,
los vientos me guiaron hacia el Sur…
Allá donde los días tienen sed de libertad.

Al sur abierto a dos mares contrapuestos.
De brisas apacibles y vientos inclementes.
De atardeceres bellos de acuarela y azafrán.

Sur que camina despacio entre viñedos,
con racimos de lágrimas doradas.
Ese sur que te redime de tristezas.
De cálidas y encendidas madrugadas.
Una ventana abierta en danza de visillos
que derrama estrellas en las noches de verano.

Allá, donde la luz revienta en soles de cal viva
y ardiente reverbera en las marismas
con la sal de las salinas.

Las flores amarillas del silencio, pasean por sus callejas.
Soledad de almas y risas vespertinas.
Duelo negro del ciprés y arrullo lento de guitarra.

(Sur que llora rosas en las fuentes hermosas de la Alhambra.)

Sombra y luz del campesino que resiste
en el hermetismo oscuro y gris de su mirada
y en el rito de las horas del reloj descompasado de la torre.

Ese sur de piel manchada en verde oscuro de olivares,
donde la calma espesa de la tarde, dibuja volutas en el aire.

Hondo, recóndito y arcano. Sur de poetas memorables.
Hijo del corazón oscuro de la tierra.
Quejío profundo que llora mientras canta.
Quiebro agudo y roto de garganta.

Sur lorquiano, bronce y sueño;
Luna de plata sellada en un poema.
Mixtura barroca y clasicismo.
Tierra mítica tartésica. Mora y romana. Tierra del Arte…
Que su voz, como su luz, nunca se apague.

¡Ese sur incombustible, ardiente, apasionado!

Que vive al aire, que acoge y se destapa
con las puertas abiertas a todos los caminos;
con los cuerpos ardorosos a la sombra de un magnolio.

(Caballo que galopa por sus ecos escondidos.)

¡Un toro negro entre las rojas amapolas!

Extendido al sur del sur en líquida frontera,
atravesado por las negras gaviotas del estrecho.
Ancestral encrucijada de caminos sin barreras.
Odisea de luchas, de muertes y naufragios.

Tu suelo, son rastros ostensibles;
herencias clavadas en los huesos
con la sangre de pueblos milenarios.
Fértil mezcla de pieles y de razas.

Siempre sabio. Abierto en mil heridas muchas veces.

(A veces dulce y a veces tan amargo...)

Tierra de antagonismos y contrastes.
Vergel fecundo y árido desierto.
Tórrido sol, nevadas cumbres.
¡Sur oceánico y sur mediterráneo!

(De polvo, cobre y fuego y al oeste,
de ríos amarillos y metálicos.)

El sur es blanca sábana tendida
sobre un viento embriagado de azahares.
Un cáliz rebosante de vino, miel y acíbar.
Tardes doradas y noches de azabache…

Solo quiero quedarme enredada en este Sur.
¡Ya hice mío su hermoso cielo azul!

Y solo anhelo…
echar raíces para siempre en esta tierra.
Y hacerme flor entre las jaras y el romero.
Y hacerme viento que susurre a los olivos y naranjos…

Por la vereda blanca, continuaré la senda
hasta la orilla deshojada del Guadalquivir.
En esa clara orilla del viejo Río Grande
que perfuma la noche con mirto y con jazmín.

Y descansar al fin…


(Dedicado a mi amada Andalucía. A esta tierra hermosa que me acogió con las puertas abiertas de par en par.)

Texto y foto:
María Prieto
Abril 2019

Foto: La Giralda vista desde el patio de Banderas de los Reales Alcázares de Sevilla.
13
12comentarios 73 lecturas versolibre karma: 104

Llorar silencio

No sé qué me ha ocurrido,
pero hoy he vuelto a llorar silencio.
En la soledad,
estuve deshojando las flores de mis sueños.

Aún no se me permite caminar
todo lo lejos que anhelaba.
Todavía existen muros infinitos
entre mi sombra y la luz.

Y persigo claridades
que me alumbren los caminos
de este tiempo,
que se me arranca de las manos.

Y rebusco una pizca de ilusión
por los bordes de las líneas quebradas de mi cuerpo.

Y he vuelto a llorar silencio
entre ojeras azuladas
que me devuelven - inclementes -
mis espejos descarados.

Tiempos malos
- como suele decirse -
entre brotes apuntados de una encasillada soledad.

O el dolor de aquellas alas
que se rompieron en pedazos
poco a poco.

Y me vuelvo insoportable.
Y me repliego a mi interior.

Y busco aliento
- entre carpetas
de gomillas desgastadas -
en aquellos, mis poemas arrugados,
polvorientos
e inconclusos...
y no lo encuentro.

Y me hiere más - si cabe - ese aire abandonado y desvalido
de su esencia inacabada.
Y no puedo terminarlos...

¡Y cómo duele el silencio
en esos cuartos vacíos
de tu alma!

Corroyéndote por dentro...
esa necesidad de seguir viva,
de seguir siendo tú,
como eres,
como eras,
como fuiste...


María Prieto
29 de Abril 2019
Pintura: "Lágrimas de oro" Gustav Klimt
18
26comentarios 132 lecturas versolibre karma: 112

El otro lado

Valoras la belleza frente a frente,
siempre desde la misma,
y a veces engañosa, perspectiva...

Y no aprecias que a menudo, en el otro lado oculto,
está la auténtica magia de la vida
que te regala sus tesoros a escondidas...


Texto: María Prieto
Foto de mi amiga Lola González.
Abril 2019
13
15comentarios 93 lecturas versolibre karma: 92

No necesito más...

Mirando
al mar de abril,
sola,
sentada
en la arena
clara
de la playa.

Tarde serena,
solitaria
y apacible.
El sol asoma,
tímido,
entre nubes
blandas
y azuladas.

Las olas,
apenas
perceptibles.
Tranquilas ondas
que se mueven
en silencio
y en voz baja.

Respiro
hondamente
los fragantes
aromas
oceánicos.

Y absorbo
a bocanadas
el olor
de la brea
y de las algas.

Con los ojos
cerrados,
escucho
los latidos
submarinos.

Y me dejo llevar,
pausadamente...

Y me dejo acunar
en ese arcaico
y eterno,
ir y venir
del agua.

La brisa suave
acaricia
mis pestañas
y revuelve
levemente
un mechón
de mi cabello.

Y me dejo
abrazar
por los tibios
rayos de sol,
ya descendente.

Y abro mis ojos.

Y miro mis pies
desnudos,
que se hunden
en la arena
poco a poco.

Esa arena
con cenefas
triangulares,
de las huellas
que dejan
las gaviotas.

El pañuelo
blanco
de una vela
sobre el agua,
cercano,
me saluda.

Se escuchan
chapoteos.
Un niño lanza
caracolas
a las olas.
Detrás,
un castillo
derruido.

Fijo mi vista
en esa superficie
plana y verdeazul.

Y se hunden
mis ojos,
en ese mar
metálico
e inmenso.

Y mis ojos
se disuelven
en la bruma
nebulosa,
que opaca
su horizonte.

Y sola,
sigo anclada aquí...
varada en la arena...
sin pensar en nada...

Con el alma
abierta al aire.
Con una paz
interna, limpia
y blanca.

Y me dejo
llevar
llevar
llevar...
por el sonido
rítmico
y atávico
del agua...

Y ya...
no necesito nada más.

Ya...
nada más.

¿Qué tendrá el mar...?

Texto y foto:
María Prieto
Abril 2019

(Playa de Alagoa. Algarve. Portugal)
25
29comentarios 120 lecturas versolibre karma: 100

Desasosiego

Esos días raros...
de zozobra,
de turbia incertidumbre,
de extraña desazón.

De lirios que se mueren,
ocultos,
en tu jardín en sombras.
Días de púrpura y pétalos
marchitos.

Un séquito leal
de palomas negras
acompaña a tu cuerpo
- volándote por dentro -
en estos días.

Crujir de piel tirante
por tu espalda.
Y por los labios,
un sabor seco y acre
de humedad.

Galope acelerado
de corazón que se te sale
por la boca.
Con hormigas en la yema
de tus dedos.

¡Un brote acuciante
de ansiedad...!

Y corriendo por tus venas
este atroz desasosiego
con los bordes
- puntiagudos y afilados -
de cristal...

Es primavera...


María Prieto
Abril 2019

Pintura: "Cabeza recostada" Guillermo Martí Ceballos.
23
39comentarios 165 lecturas versolibre karma: 106

Atardecer marismeño

Susurros entre los juncos.
Aleteos y relinchos.
La yegua, negro carbón,
reclamando a su potrillo.

El sol en el horizonte
ardiendo hasta el infinito
entre aromas de romero,
de bayuncos y carrizo.

Entre ánades reales,
en la orilla de los lucios
con el arrullo del viento
se queda el potro dormido.

La noche cae lentamente,
cantan grillos a lo lejos
y en el espejo del agua
la luna guarda silencio…

María Prieto. Junio 2015

Marismas de El Rocío, Huelva
14
14comentarios 114 lecturas versolibre karma: 96

¿Por qué llora la Alhambra...?

La luz radiante
de Granada
está apagada.
Y triste llora...

Hacia el Darro,
una a una,
ruedan lágrimas
doradas.

Y calla el Albaicín
entre la cal,
de sus callejas
moras.

Y callan graves
los cipreses,
de sus cármenes
frondosos.

Y clama el Sacromonte,
en la magia y el conjuro
de una zambra.

¿Por qué llora la Alhambra...?

Llora llanto,
llanto oscuro,
llanto puro
de guitarras
descarnadas.

(Lágrimas
de nieve blanca...)

Y la miran los gitanos.
Allá arriba,
con el alma desolada.

¿Por qué suspira
en viento...?

(Soledad
en los palacios
nazaríes.)

¿Llora acaso por los abencerrajes...?

(Su sangre
se volvió fuente
en el centro
de la sala
del patio
de los Leones.)

¿Por qué llora...?

Se han vuelto negras
las rosas.
Y el arrayán
se ha secado.

(Y los leones
en círculo,
abren sus fauces
de mármol.)

Llora en verso,
un silencio
de magnolias.

Llora nieve
de la Sierra,
por la escalera
del agua.

¿Llora acaso
por Boabdil,
el de la triste
mirada...?

Un sollozo
entrecortado
de camelias.

¿Llora por Lorca quizá...?

¡Por Lorca llora
esa mañana
de agosto!

¿Adónde está Federico...?

Le embistió
(pólvora, metal y muerte)
un toro negro.

Y en un poema...
su alma,
se volvió ave.
Su sangre,
se volvió viento.

Y quedó la tarde
sin mañana...

(Un soplo
de brisa clara,
acariciaba
a la Alhambra...)


Un recuerdo para mí admirado García Lorca.
"Llora flecha sin blanco
la tarde sin mañana
y el primer pájaro muerto
sobre la rama..."
( F. García Lorca)


Texto y foto:
María Prieto
Abril 2019

(Foto: La Alhambra vista desde la Carrera del Darro. Paseo de los Tristes. Febrero 2019)
14
23comentarios 106 lecturas versolibre karma: 129

Viejos caminos

“Caminante no hay camino
se hace el camino al andar…”
(Antonio Machado)


Camino de labranza
mil veces caminado,
recuerdo de otros tiempos
ya antiguos y lejanos.

Largo camino de olvido,
solitario y enredado.
Sudores de campesinos
tan sufridos y callados.

Mil huellas de caminantes
enredadas en sus ecos
y colgando de las ramas
quedan sueños imposibles
y secretos pensamientos…

Rumores de llanto y risas,
blanca soledad de nubes,
(no hay nadie)
ecos soñados de voces
que resuenan por el aire.

Recias y mudas paredes,
de blando musgo cubiertas,
mis pasos firmes, vigilan,
mis leves rastros, contemplan.

Crece la hierba a su lado,
huele a tomillo y romero,
las violetas y los lirios
en el borde del sendero.

Un tapiz anaranjado
su suelo cubre en otoño.
(Silencios interrumpidos
por una lluvia de oro.)

Ligera y suave brisa
se posa en sus piedras,
y entre los jarales
vuelan oropéndolas.

Los árboles de la orilla
su fresca sombra le prestan
y espinosas zarzamoras
sus negros frutos le muestran.

Andar y andar el camino
entre las paredes viejas…
El cielo azul, de testigo,
el horizonte, se aleja…

Un cielo de fuego, arde.
La senda tuerce a poniente
entre helechos y castaños
cual larga y oscura sierpe.

La tarde, se va alargando;
por el levante, oscurece;
polvorientos encinares
entre las sombras se pierden.

Hay murmullos y aleteos
en los álamos del río.
La luna nueva se asoma,
se difumina el camino…
El campo… ¡tiembla de frío!
……………………………..
Andar, andar, andar…
sin parar…
Buscar los sueños
olvidados
y perdidos
a lo largo
del camino…
¡Y soñar, soñar, soñar…!
“Se hace camino
al andar…”


Foto y texto:
María Prieto Sánchez
Noviembre 2016.
(Foto: Sierra de Aracena. Huelva)
20
18comentarios 110 lecturas versolibre karma: 97

Melodía

De abril,
el aire

mojado y suave
de la tarde,

dibuja un hermoso
pentagrama,

donde las dulces
notas de la lluvia

componen melodías
que se enredan

en los silencios
callados
de las lilas.

Y al tempo...
entre azulados
aromas,

entre compases
y bemoles,

se propaga por el alma
la armonía

y un eco claro
de melancolía.


María Prieto
Abril 2019
22
27comentarios 158 lecturas versolibre karma: 89