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Claroscuros (Tríptico de shadormas)

La luz
resbala lenta
acuosa
y lánguida.
Por el cristal del río
camina el alba.

************************

En llamas
arde el crepúsculo
las sombras
se crecen.
Entre añiles y malvas
muere la tarde.

************************

La vida
sombra aleatoria
diluye
momentos.
Azar de claroscuros
blancos y negros.

************************




María Prieto
Enero 2020

Foto: “La bella tenebrosidad de la tarde” Alejandro Ávila Fernández
25
30comentarios 169 lecturas versolibre karma: 120

Esperando que florezcan los almendros... (Colaboración @horten67 y @mariaprieto)

Acunando el tiempo
entre pétalos de nieve.
Recogiendo en cuencos
los minutos que se van perdiendo.

Ovillada
en cualquier rayo de sol
abandonado,
voy deshojando la tarde.
Y en una cantinela hueca
de “síes” y noes” me enredo
un poco más en la nada...

Contando gotas de lluvia
me adormezco en mi letargo.
Y en cada charquito que se forma
lanzo un barco de papel
de sueños y viento helado…

¡Y tiemblo!

Y la hojarasca se desprende
de las ramas de mi cuerpo,
como mariposas moribundas
se aleja en pequeñas bandadas
a medio metro del suelo.

Crujen mis versos perdidos
(mis versos de tierra y cielo)
y cruje mi corazón.
Crepitan mis palabras
dormidas en las ramas
de mi sinrazón.

Me adormezco en mi letargo,
me abandono…
en los brazos de un invierno
que barrunta primaveras,
que huele a romero y tomillo
y a la flor de la lavanda.

¡Silencio!

Sobre el ramaje desnudo
hibernando están mis sueños,
mis anhelos.
Los brotes nuevos aún duermen
esperando con la luz del nuevo día
que florezcan los almendros…




Autoras: Hortensia Márquez y María Prieto
Enero 2020
31
46comentarios 241 lecturas versolibre karma: 115

Frágiles fronteras

Un sí… o un no.
Dos monosílabos que rasgan el silencio.
Un paso atrás
que rompe el muro de cristal
de los recuerdos.

Este sonido imperceptible
de los pétalos
marchitos al caer.
El aroma delicado de la flor
de mi memoria
en el aire vaporoso de una noche
de verano.

Fugaz roce en la piel
de una palabra afectuosa.
Una nota discordante y prohibida,
soplo de viento helado.

La calidez de una sonrisa abierta.
Aquella frase tímida que asoma
y titubea
entre tus labios.
Una caricia inesperada
que me arropa.
Esa llamada interrumpida…
El corazón que late acelerado.

Tu mano fría.
El silencio y la tristeza
en unos ojos desolados.
Un rayo de sol que se desliza
lentamente por la espalda.

Mis pies, bordeando el precipicio.
Una explosión de risas a destiempo.
Un grito ahogado.
La calma después de una tormenta,
brisa marina que me moja y que me besa.

Esta muralla evanescente de sueños
incumplidos.
Un sueño conseguido. El brazo firme
que me abraza intensamente.

El tiempo en el espejo, que de súbito
te asalta.
Este nudo apretado en la garganta...

Una mirada rectilínea,
línea invisible y quebradiza que atraviesa
el pensamiento…


Son frágiles fronteras...
entre mis alegrías y mis penas.






María Prieto
Diciembre 2019

Pintura: “Veronese e Tiziano” de Martin Kline. 2012
39
50comentarios 269 lecturas versolibre karma: 116

Cuarto vacío (Mi primer Shadorma)

**************************
Rincones

de soledad…

son ángulos

de ausencias…

vacíos interiores

que el sol absorben.

****************************



María Prieto
Enero 2020

Pintura: “Sol en una habitación vacía” Edward Hopper.1963
29
42comentarios 257 lecturas versolibre karma: 85

Infinito

Tarde fría,
deshojada y desabrida.

Las campanas de la torre
suenan graves.

Y abres los ojos buscando
el infinito...
Y el infinito
solo existe en tu mirada...




María Prieto
Enero 2020

Foto: " Retratos en blanco y negro" Alejandro Ávila Fernández
33
36comentarios 249 lecturas versolibre karma: 98

Azul

“El color del ensueño, el color del arte, un color helénico y homérico, color oceánico y del firmamento.”
(Rubén Darío)

Azul es el viento del norte
que sopla meciendo los sueños.

Azul es el mar de la bruma
que acalla el oscuro silencio.

Azul, los visillos del tiempo, los hielos
de este corazón azulado
y sediento de luz.

Azulado y violáceo, el color del crepúsculo.

Lejanías que azulean...
distante horizonte
de una inmensa belleza que aturde.

Azul, solo azul, el océano calmo
que atraviesa mis días transparentes,
los ecos de nieve y de luna glacial.

Azul es mi sombra
en los fríos umbríos de enero,
mi canto perdido en el fondo del lago
ahogando el dolor.

Azules mis alas que ascienden a un cielo turquesa
deshaciendo las nubes perversas del miedo.

Azules mis manos abiertas,
el vaho en el espejo de la soledad.

De azul plateado la lluvia que arrecia
y derrama tristezas.

La nostalgia de mis puertas cerradas.
Recovecos azules en mis pensamientos
y azul tu mirada de agua de mar.

Añiles, cobaltos, turquesas, marinos...
en un alma líquida, gélida y vacía
y mis pies en los días inundados, anclados
en charcos de calles desiertas.

Azules grisáceos, celestes espacios…
que llenan mis versos y alejan olvidos.

Índigos los pétalos…
de la flor extraña de melancolía.

Espiral de vocablos de un azul oceánico
que se inventa el aire.
Volutas etéreas de poemas ingrávidos
y en la medianoche, pedazos de heráldico azur.

Yo, sumergida en azul...
Un suspiro de agua que aviva el recuerdo.

Y en la fina arena de la bajamar,
en la playa blanca de los días claros,
los trazos borrados
de un bello poema de color añil.

(Como estrellas mojadas,

flotan en la espuma

con aroma a brea…

mis palabras azules de tinta y de sal.)



María Prieto
Diciembre 2019

Mi foto: En la exposición de pintura "El color del modernismo". Sevilla.
35
51comentarios 297 lecturas versolibre karma: 101

Volver a casa (Persiguiendo mi recuerdo)

Quiero de nuevo volver a aquella casa,
nuestra antigua casa familiar.

Abrir de par en par su puerta
renqueante por el tiempo y el olvido.
Limpiar las telarañas de memoria
y asomarme al postigo de mi cuarto
a mirar caer la lluvia acompasada
sobre el viejo empedrado de la calle.
Horas y horas escuchando
la canción de una lluvia interminable
que acunaba mis tardes y noches invernales.

Quiero sentir de nuevo en mi alma fría
el calor reconfortante de la lumbre,
de aquel hogar hospitalario y ancestral,
el epicentro de la vida de la casa,
el dios del fuego cálido,
rito atávico y lar acogedor.

Quiero subir las escaleras que crujían
de aquel desván abigarrado y misterioso
donde una niña entonces,
desplegaba fantasías de colores
y con ojos curiosos exploraba
sus rincones polvorientos ideando mil historias.

La misma que vivía dentro del cuento
que su padre le contaba con voz grave,
adivinando las siluetas que su mano encallecida
dibujaba en la pared, sombras chinescas
que luego ella, una y mil veces repetía…

Ya no es la misma que ahora escribe
estos recuerdos...

Quiero escuchar de nuevo el silbido
agudo de los vientos.
Quizás…en la campana de la enorme chimenea
ya no sople la música del viento para mí.
Quizás ya no…
Y el hogar esté apagado sin remedio.

Quiero palpar la frescura
de los cántaros de barro, henchidos y rojizos
y refrescar con agua pura y transparente
estos labios míos de ahora, secos,
resquebrajados y sedientos.

Perfumarme con el aroma del hinojo,
del romero o del espliego silvestre
que del campo mi padre nos traía.

Y observar aquel rayo de sol
reverberando en la pared
con la blancura cegadora de la cal.

Tal vez me encuentre
a aquella niña de las trenzas soñadora
en el patio soleado de un cálido verano
entre macetas de geranios,
mirando golondrinas por abril
en los nidos de barro del alero
o escuchando el frenético
crotoreo de las cigüeñas en el tejado
de la torre de la iglesia.

Tal vez la encuentre...contemplando
la luna llena en una noche de fugaces estrellas
intentando averiguar los misterios y secretos
del universo infinito y eterno.

Quiero escuchar, una vez más,
la voz potente de mi madre:
"¡Mariiiii!!!! ¿Dónde estás?"
que me ponía la cabeza entre los hombros
y los pies sobre la tierra...

Quiero encontrar esos caminos
que me lleven a sus manos amorosas
que con celo me arropaban
en las noches heladas de diciembre.

Tal vez la encuentre en esa casa
antes… de que se borre la memoria.

Quiero volver para saber si estoy perdida
y no encuentro los caminos de mi vida.
Esos senderos que se van desdibujando
entre las sombras…

Quiero volver para saber
si aquellos años tan dichosos de la infancia
fueron sueño o realidades,
fantasía o verdad desfigurada,
desgastados por el tiempo y la distancia.

Quiero volver y no puedo ni encontrarme
ya en mí misma, hallar en mí
las raíces y el recuerdo, la huella firme
de mis pasos.

Solo el aire,
cuajado de nostalgia y remembranza,
queda de la casa,
sobreviviendo todavía
allá arriba… en la nube más blanca.




María Prieto
Enero 2020

Pintura: “Patio sevillano” Manuel Fernández
16
20comentarios 186 lecturas versolibre karma: 102

Acaso... ya soy aire

Acaso los días se hacen cortos…
Y el alma se refugia
como niño ovillado en el regazo
de la madre.

Acaso escapo de esta tarde
de silencio impenetrable
con puntillas de agua en las pestañas.

Escapo y dejo ausencias en el aire del recuerdo
y mi sombra reverbera por la calle
y se esconde
en el éxodo presuroso de las aves.

Acaso… el corazón no te florece
en los inviernos
y ya es hora de partir.

Acaso,
soy el aire que te roza y que se marcha.

La duda fluye
y vuelve
una
y otra vez.

Acaso,
estoy hecha de aire…
y no existe el dolor.

Acaso… ya soy aire.

(Un aire efímero y fugaz
como la flor de un día)




María Prieto
Enero 2020
31
45comentarios 281 lecturas versolibre karma: 103

Reflejos

…Y me miré en tus ojos verdes
de otoño y agua clara.

…Y descubrí por fin
que había alma.

(En tus pupilas…
transparencias boreales
verdades líquidas
cielo y fuego
y pasión anaranjada)

Mudó
la
tarde
________ a invierno deshojado.

... Y ahora ya
tan solo quiero

… ¡ahogarme eternamente
en tu mirada!



María Prieto
Diciembre 2019

Foto: Ana González. Almonaster la Real. Huelva
28
41comentarios 141 lecturas versolibre karma: 101

Desierto en flor (Somonka)

(Colaboración @kundeamor y @mariaprieto)

***********************
Hermosa voz

enviada de las dunas

como un ensueño

se trepa en mi ventana

la flor fucsia del cactus


Como un oasis

su canción irisada

mi vida alumbra

de encendido diciembre

cubre mi gris desierto

***********************


Autoras:
Lisbeth Kumar ( Senpai) y María Prieto

Diciembre 2019
Foto: Mi patio, cactus de Navidad. María Prieto
24
26comentarios 159 lecturas japonesa karma: 110

Flores en el desierto

Miré la arena
muerta
de las dunas

sin cobijo,
sin sombra alguna.

Me quise ir...

pero las flores
de mis manos
extendidas
se quedaron

esperando una lluvia
que nunca llegará.

Fuiste...
como las nubes
huidizas

como un árido
espejismo en mi desierto.

(Un pozo
inexistente
se dibujó
en mi lejanía.)

Hay un tuareg que mira.

Silueta esquiva
reverbera en la distancia
de mi cuerpo.

(No es polvo
ni viento)

Absorbe el vacío
en la inmensidad profunda
y yerma del erg

como esa arena
blanca

que te besa
que te asfixia
que te arrasa.

Que si pudo amar, no amó.

No quiero,
ni debo
recordar.

El simún rojizo,
cubrió de espeso manto
el espejismo.

Me callo… y me marcho
para siempre.

(No llueve en los desiertos)

Y aunque nada
vive
eternamente,

las flores de mis manos
aún siguen allí…

fingiendo
que están vivas.





María Prieto
Diciembre 2019

Foto: Flora del Sáhara. José Quiles
27
28comentarios 168 lecturas versolibre karma: 142

Tres senryu (Navidad)

Es Navidad.
El alma se ilumina
de Paz y Amor.

★★★★★★★★★★

Es Navidad.
La Tierra se rebela.
Hambre y Dolor.

★★★★★★★★★★

Llena tus manos
con solidaridad.
La vida sigue...

★★★★★★★★★★




María Prieto
Navidad 2019

Foto: Pixabay
27
22comentarios 191 lecturas versolibre karma: 117

Estoy hecha de trozos

“…Trozo de cielo vivo y tatuado:
el hombre bebe sol, es agua, es tierra.”
(Octavio Paz)


Estoy hecha de trozos.
De fragmentos de historias y silencios.
De partículas de olvido y de memoria.
De residuos de amor, de desamor,
de gozo o de deseos.

Estoy hecha de guijarros de cordura
de filamentos de locura, de esperanza,
de dudas, de vacíos y certezas.
De cachitos de recuerdos infantiles,
de luces y susurros, de preguntas sin respuesta.
Y asoman a mis labios pedazos de sonrisas
y retales de tristeza.

Tengo polvo de estrella en la mirada
y por el alma, algún soplo de alegría.
Gotas de savia viva van corriendo por mis venas.
Llevo retazos de cariño entre mis manos
y tatuados en mi piel tornasolada
hay racimos de versos y de abrazos.

En mi pelo, hay briznas de lluvia intermitente
y pétalos de frío.
De terrones de tierras de baldío
y de lágrimas de agua en las fuentes escondidas
están hechas mis penas.
Y de ingrávidas y translúcidas burbujas
mis ilusiones y quimeras.

Llevo por vestimenta
jirones sobrehilados de la hija, de la madre,
de la mujer que me sustenta.

Porciones de añoranzas y secretos,
escondo en mi regazo
y traspasándome por dentro
arena que huele a mar… y una ráfaga de viento.

Guardo migas de soledad en los bolsillos,
destellos de soles encendidos
y añicos diminutos de lunas taciturnas.

Están cosidos en mi rastro
los agujeros negros y grises del pasado.
Y apretujados en mi pecho,
hermosos sueños de amores compartidos
como teselas poliédricas de un mosaico,
secuelas de éxito y fracaso…

Posos de tinta negra hay en mis dedos,
letras sueltas y versos sin destino.
Y es mi cuerpo…
un ilegible crucigrama de huecos sin relleno,
trozos de otoños y veranos.

Estoy hecha de pedacitos de universo,
de átomos ausentes.
Y células de aire transparente
llenan los intersticios octaédricos
de mis hondos pensamientos.

Estoy hecha de restos de pasadas batallas,
de triunfos y naufragios
con la libertad como bandera.
Ráfagas de tormentas y de calma, mi mirada.

Estoy compuesta
de piezas superpuestas
boca arriba o boca abajo.

Y como un puzzle………………………………………
………………………me recompongo y me deshago.



María Prieto
Diciembre 2019
26
39comentarios 218 lecturas versolibre karma: 105

Metamorfosis

Y de súbito
un temblor...
un estallido de dolor
abrió mis manos.

Y una mariposa
incandescente
ascendió dubitativa,
indecisa, en el cielo
nervioso de la tarde.

Crisálida de miedos
y diagnosis...

Mis manos, temblaban
expectantes.

(Aleteo de incertidumbres)

La mariposa
iba y venía
en un vaivén
desorientado.

Cerco de alambre
y oscuros vaticinios
en la piel de sus alas.

(Sudor helado)

(.................................
..................................)

... ¡Por fin volaba
y alejaba
el sufrimiento!...

Como pompa volátil
de jabón
se diluía en el aire.

Lágrimas de fuego
y de zozobra
dejó caer al mar.

Inspiré despacio
con los ojos cerrados.


...Trémulas aún...
mis manos me abrazaban.



(Dedicado a una persona muy querida)

María Prieto
Diciembre 2019

Pintura: "Paisaje con mariposas" 1956. Salvador Dalí
27
27comentarios 180 lecturas versolibre karma: 124

Senderos

Duele el aire
en la mañana fría.

El viento
trae aromas
lejanos
de la sierra.

Me limpia
los sentidos.

Y me acerca
al paraíso
de la nieve.

Al Norte gélido.

Los trigales
con la lluvia
han renacido.

La mirada
serena y clara,
entre la hierba.

Brotes verdes
con rocío
humedecen
mis pies.

Y soy libre
como un ave.

Horizonte
de azules
y de blancos.

Y yo en camino.
Sendero largo.

Me busco
en los ribazos
entre terrones
blandos.

Tierras
recién labradas.

Aún no hay flores.

Mi sombra
me precede,
no interroga.

Soy yo
y me encuentro
a solas.

Sola conmigo
y con mis viejos
pensamientos.

El corazón henchido.

Levito
a ras de tierra.

No hay trinos.
Ni alondras.

Apenas el sonido
de mis pies
sobre la senda.

Luego...silencios.

Campos vacíos
y mojados.

Llena por dentro.

Duele el aire
en la mañana fría...

Viento del Norte
me vivifica.




Texto y foto:
María Prieto
Diciembre 2019

Foto: Campiña de El Condado. Huelva
26
39comentarios 209 lecturas versolibre karma: 112

Reloj de arena

Mañana de silencios condensados.

Entre una niebla turbia de arracimadas nubes,
enfebrecido y disonante,
como un reloj de arena con el alma
estrangulada en su mitad…
el tiempo pasa.

Sus minutos van cayendo
ante mis ojos impotentes
grano a grano
cada vez,
a mayor velocidad.

Y se agotan las horas
venideras,
el hastío se apodera de ellas.
Y las luces se apagan poco a poco
en este estrecho y asfixiante
tubo de cristal.

Se acaba ya la arena.
Se da la vuelta… y a empezar. ¿Hasta cuándo?

(Monotonía en el giro de los días.)

Soledades, galerías y retratos de Machado
en mi bolsillo, esperan encerrados
intentando indicarme los caminos.
Todo pasa y todo queda…
pero no hay ninguna marcha atrás
en este caminar.

Se escuchan
ruidos estridentes de sirenas,
una ambulancia pasa
y se acelera el corazón acobardado.
Dos viejos pasean despaciosos por la acera.

¿Pesan los años? ¿Pesa el tiempo?
Los veranos, los otoños, primaveras…

Y enfrente,
en un rincón del parque,
un banco espera un no sé qué... tal vez
el rayo final del sol poniente.

… Y otro reloj, está vez acompasado,
el de la torre aún dormida de la plaza solitaria,
con su sonido lúgubre
y solemne,
marca las tres.

(Todavía queda tarde soleada…)




María Prieto
Diciembre 2019

Foto: Xaviandrew en Pixabay
20
30comentarios 134 lecturas versolibre karma: 116

Hortensias (A Hortensia, @horten67)

Están tristes
las hortensias esta tarde.

Hace tiempo que las riego
con silencios
de tierra calcinada.

En sus parterres derruidos
sembré semillas del olvido.

Ahora sus bellos pétalos
yacen descoloridos
en mis manos.

Y exhalan
existenciales dudas
en su aroma decadente.

Están calladas.
Mi tenue voz no alcanza
a despertarlas.

Quizá de ausencia azul se mueran…

Quizá de soledades rosas…
en su rincón
umbrío del jardín.

Tras ellas,
respira a duras penas
un rayo de sol abandonado.

Y en sus sombras
desgastadas
sobrevive algún recuerdo.

La desazón tiembla en sus hojas.

Azul suspiro…
El desaliento dibujado en una flor.

(Tal vez aguarden
en el borde de la noche...
a que una mano generosa
las haga de nuevo revivir.)


★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★

(Dedicado con todo mi cariño a una excelente poeta, gran compañera y amiga, Hortensia Márquez, que deja siempre abierta una ventana para que entre un resquicio de luz...)


María Prieto
Noviembre 2019
40
54comentarios 389 lecturas versolibre karma: 109

Canción de Diciembre

“Y colgué en los verdes sauces
la música que llevaba...”

(Sor Juana Inés de la Cruz)

… Y a pasos quedos,
con su oblicua
y declinante luz
se acercará el invierno.

… Y mientras llega,
mis ojos contemplan
la belleza caduca
de los tilos desnudos.

… Y percibo sus notas
calladas y tenues
en los débiles latidos
de su savia.

… Y un rumor incorpóreo
de árboles, se derrama
por el campo vacío.

… Y me paro a escuchar
los trinos armoniosos
y escondidos
de pájaros ausentes.

… Y al viento,
que teje su murmullo
entre las espadañas
enhiestas del arroyo.

… Y las cañas se cimbrean
dulcemente
entre ritmos eólicos
cual bello preludio
de Chopin.

… Y los cipreses
abatidos interpretan
sus arpegios
erizados de presagios.

... Y pronto,
llegará la nieve
y las escarchas frías
silbando melodías
de humo y chimeneas.

… Y el vaho, entre cristales,
empañará mi piel
y mi pañuelo blanco.

… Y aterido,
en el solsticio
de la mañana helada,
vibrará mi corazón al sol.

… Y entre mi alma
y mi cuerpo
sonará un interludio.

… Y encontraré la armonía
en el rincón acogedor
de tu lumbre.


***************************

… Y mientras

cae

pausada

la llovizna…


el silencio

cantará

la canción

que no se nombra.



María Prieto
Diciembre 2019
22
33comentarios 169 lecturas versolibre karma: 115

¿Planeta azul? (Sedoka pregunta y respuesta)

¿...Seremos olas
de mares corrompidos
y sal de lluvia ácida...?

Se ahoga el río,
volátiles efluvios
de aire irrespirable.

*************************

(Aún estamos a tiempo...
Cuidemos nuestra casa.)


María Prieto
Diciembre 2019

Fotografía: OK Diario
22
25comentarios 230 lecturas japonesa karma: 114

Por el bulevar de los sueños rotos

"Por el bulevar de los sueños rotos
Pasan de largo los terremotos
Y hay un tequila por cada duda..."
(Joaquín Sabina)


Por el bulevar de los sueños rotos
pasea lenta la tristeza.
Gota a gota, el desencanto chorrea en las fachadas
de vetustos canalones enmohecidos,
reina la desazón en la mirada
y la desesperanza permanece
clavada y silenciosa en una esquina.

Antiguos y oscuros soportales
soportan el vacío de los sueños olvidados,
entre cartones y maullidos
de los gatos callejeros.

Por el bulevar de los sueños imposibles
se escapan ilusiones prendidas en el pelo,
sueños mojados
por una lluvia atroz e indiferente.

Y caminas solitario recordando
las lejanas melodías de la vida.
Cuando aún, las ganas te retaban.
Cuando aún, la mirada no se hundía
en la neblina fría
de una mañana cualquiera de diciembre.

Cuando aún...eras tú...

Ahora, los duelos y audaces desafíos
se escapan por ventanas y balcones
suspendidos, ajenos a este ajeno bulevar.

Tu historia, jamás será contada
entre las páginas de cuentos
que no te pertenecen.
Y te ahogas, por los bares del destino,
en el vaso de un tequila
barato, cruel y despiadado.

Por el viejo bulevar,
los sueños incumplidos y las dudas
se van por la avenida
repleta de bellas y atractivas papeleras
con colillas
a medio terminar,
con restos de carmín y de ansiedad.

Y aunque brillan, están sucias las aceras...

Los sueños, se escurren impacientes
de tus bolsillos rotos.
Sus cristales invisibles,
pinchan las ruedas giratorias
de la felicidad
mientras suenan acordes destemplados
de un acordeón desvencijado.

Tus sueños clandestinos se rindieron muchas veces
a las canciones desgarradas de la Vargas.
Esa Chabela trovadora que olvidó su alma cansada
en estos rancios bulevares
de las noches canallas de Madrid.

(La sombra de Sabina con su sombra
se pasea por los garitos y tabernas
de sus frías madrugadas)

Y te recuerdan la canción:

"¡Quién supiera reír como llora Chavela!"

Un poso de amargura,
reposa lentamente en el alféizar
de una ventana gris y descuadrada
entre la luz, difusa y macilenta,
de una farola rota.

Y el viejo bulevar
se burla de tus sueños destruidos,
del miedo y del dolor
en una nueva noche en vela
de desconsuelo,
de excesos y de alcohol.




(El título y los entrecomillados son de una canción de Joaquín Sabina.)

Para escuchar: Chabela Vargas y Sabina juntos en " Noches de boda".
youtu.be/P6sVfcSaHZk

María Prieto
Diciembre 2019

Pintura: Madrid. Modesto Trigo
30
43comentarios 175 lecturas realismobast karma: 127