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¿Escribir?

Pensando siempre en el resto…
¿Y hay alguien que piense en mí?
Me he cansado de sufrir
y no poder ser feliz.

Desesperado, doliendo…
Mi desdicha es mi sentir,
¿cómo pretendo escribir
si no quiero ni vivir?
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Mi éxito, mi fracaso

"El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse".
Winston Churchill


Me eduqué en el desengaño,
me forjé con la desgracia,
naufragué en todos los mares
que surcó mi triste infancia.

Adiestrado en el desastre
me alejé de la esperanza,
¿qué es lo que puedo perder
si mi vida está arruinada?

Son ya tantas decepciones
e ilusiones malogradas,
que no espero ningún cambio
del que emerja la confianza.

Mi victoria y mi laurel
son comprender ya que nada,
de lo que antes me frustraba,
puede hacer mella en mi calma.
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Lo que callan los besos, lo que grita el silencio

En un beso sabrás todo lo que he callado.
Pablo Neruda.


Cuando el roce de mis labios
al contacto con tu boca
envenene tus humores
y caldeé tu organismo.

Cuando el tacto de mi lengua
emulsione con la tuya
y se enrosque poderosa
abrazándote los jugos.

Cuando notes que te queman
las papilas gustativas
al sentir que es como lava
la saliva que lubricas.

Cuando ardiendo en calentura,
cada flujo compartido,
te perturbe los sentidos
erizándote los vellos.

Cuando se tensen tus músculos
y se electricen tus nervios,
solamente con notar
el céfiro de mi aliento.

Cuando tibio se humedezca
el volcán que hay en tu cuerpo
y se excite cada poro
del recodo más interno.

Cuando sientas todo aquello
y levites de placer
al sabor de un simple beso...,
comprenderás mis silencios.
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3comentarios 91 lecturas versoclasico karma: 85

Borrachera de poesía

Noctívaga corriente
de alientos perfumados
de alcoholes y ardores,
en tascas y serrallos.

Suspiro de la luna,
febril soplo noctámbulo,
licor espiritoso
y ambiente electrizado.

Una tonada triste
de cantos de gitanos
tan ebria de lirismo
como odas de los bardos.

Efluvio sensitivo
de un viento acalorado
que mece con su brisa
el verbo delicado.

Un aura de poemas,
almanaque romántico,
levita por las ondas
tañendo en el espacio.

Dos copas en el aire
que bailan un fandango,
en brindis por las letras
se rompen en pedazos.

La noche invita a versos
de extractos aromáticos,
y el alba nos encuentra,
de rimas, embriagados.
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7comentarios 110 lecturas versoclasico karma: 94

Olvido

"Es tan corto el amor y tan largo el olvido"
Pablo Neruda


¿Cuánto duró nuestro amor?
Un instante de tu tiempo,
lo que dura un santiamén,
lo que muere en un momento.

Fue fugaz y tan efímero
aquel breve sentimiento,
como el rayo en la tormenta,
como un grito en el tormento.

¿Y el olvido? Sí, tu olvido,
un perenne abatimiento
por tu terrible abandono,
que es mi eterno sufrimiento.
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3comentarios 59 lecturas versoclasico karma: 79

Tú, mi paraíso

"La senda que lleva al paraíso comienza en el infierno".
Dante Alighieri.


Camino hacia el abismo peligroso
que me muestra tu cuerpo incandescente,
marchando entre las llamas muy valiente,
penando por su sendero sinuoso.

Me quemo en el infierno indecoroso
prendado de avidez concupiscente,
de ese fuego que ansío eternamente,
aún siendo un anhelo pernicioso.

Y si he de condenarme, me condeno,
y si he de flagelarme, me flagelo,
y si he de envenenarme, me enveneno.

Sin atajos que lleven hasta el cielo,
en tu lecho arderé si es lo preciso
por yacer junto a ti en el paraíso.
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7comentarios 91 lecturas versoclasico karma: 96

Mi poesía

¿Qué decir de mi poesía?
Un amasijo de letras os diría,
un hilo de coser distancias,
un ojalá, un dislate, un desvarío,
extraerle la sustancia
a la vida y al amor,
conjugar con el dolor
desde el eco hasta el vacío,
es sentir el extravío
de un camino sinuoso.

Es un hilván melodioso,
es la rima y la cadencia,
la pasión en decadencia
y el hálito vaporoso
de lo onírico e insinuante.

Si la escuchas es arrullo,
la caricia del murmullo
de una brisa susurrante,
de un susurro delirante.

Es el fin de cada estrofa
con la rima en un pespunte,
donde levita la forma
en esa hoguera en que funde
el cinturón que la ahorma
con cada estampa simbólica
del tapiz de la costumbre.

Es un barco sin destino,
un ocaso dibujado al albor de los sentidos,
un oasis de ilusiones,
aquelarre de pasiones
que navegan, que se olvidan, que se pierden en suspiros.

Son los acordes que mecen
el quinqué del universo,
es la emoción de unos versos
que se erizan y estremecen
como la piel al sentir
a ese labio seducir,
a otro corazón latir...

Son mi tierra y mis raíces,
las profundas cicatrices
de los besos
que volaron hacia el cielo,
del doliente sentimiento
de tantas tardes tan grises...

Porfiar en el empeño
de soñar, y que los sueños
hagan real las fantasías,
aunque efímeras,
aún tan lívidas...

Intimista, introspectiva,
para mi es droga adictiva,
frenesí de lo retórico,
suave arrebato en lo erótico,
el vergel de la lascivia,
la emoción incontenida,
lo sensual e indecoroso.

Alfaguara de las lágrimas
que se perlan en metáforas,
suave, dócil, delicada,
el crisol de la ternura
embriagada de amargura.

Eso creo que es mi poesía,
como una nube esponjosa,
una frágil mariposa
que vuela con sutileza
en busca de la belleza.
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14comentarios 97 lecturas versolibre karma: 82

Ansiedad

Amalgama de ansiedades
que pleitean con mi angustia,
en la boca sinsabores
y en mi pecho son ahogo.

Son temores que me azoran,
desazones que me turban,
que perturban mi paciencia
y acongojan a mis nervios.

Pesadumbres que me inquietan,
nerviosismos que me afligen,
son aprensión y son vértigo,
son inmortal sufrimiento.

Mezquino desasosiego,
la frontera entre mis miedos
y el eterno desconsuelo
que consume mi razón.

Mi honda preocupación,
el atril de la congoja
donde habitan las escamas
de la desesperación.
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4comentarios 74 lecturas versoclasico karma: 99

"Ella"

No conozco más que el brillo de sus letras
y, a retazos,
el susurro del abrazo
que me envuelve si recita sus poemas.

Ni su rostro, ni los trazos
del fulgor que reverbera
cada vez que de sus labios,
como estrellas,
sus palabras centellean.

Ni siquiera el atisbo de un vistazo,
ni de lejos ni de cerca,
la ha traído a mi presencia.

Ni siquiera...

Pero sé de su alma y de su esencia.
De la eterna primavera
que florece en los campos
más sensibles de su pluma y de sus yemas.

La caricia con que escribe, su belleza,
la pureza de sus salmos,
de esos versos delicados
donde aflora el suspiro de sus venas.

Y también sé que en esta guerra,
que ahora libra contra el diablo,
sus palabras son su fuerza,
la armadura inquebrantable de pedazos
de emociones y vivencias.

Sé que es "ella",
solamente...,

la que esquiva el manotazo
de la vida y lo cercena,
que es valiente
y que es bella.
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16comentarios 212 lecturas versolibre karma: 109

Adalid de la mentira

De la infamia hace el discurso,
adalid de la mentira,
injurioso petulante,
del oprobio cabecilla.

Capitán de las ofensas,
del ultraje y de las ínfulas,
jactancioso y demagogo,
de oratoria libertina.

Se deleita en el insulto,
en la afrenta y la ignominia,
encumbrando hasta el escarnio
su retórica engreída.

Su argumento es el desprecio
que lo expresa en chulería,
y con faltas de respeto,
presunción y antipatía.

Es un falso y vanidoso
y de él copia su jauría,
de bajeza miserable,
de palmaria egolatría.
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10comentarios 95 lecturas versoclasico karma: 93

Que...

Que me rasgan las dudas
de sus letras difusas,
sus palabras confusas
que se pierda en excusas.

Que me rompe por dentro
que se vuelen al viento
los perpetuos lamentos
por amarla en secreto.

Que me mata la espera
por sentirla más cerca,
los anhelos de verla
el afán de tenerla.

Que será mi inocencia
o que tantas ausencias
muden en impaciencias
por que esté en mi presencia.

Que tal vez me equivoque
y confunda el enfoque,
que quizás ya no flote
en su mente aquel goce.

Que son miles las cruces
por pedir que me escuche,
por bañarme en las nubes
de sus ojos azules.

Que me asfixia el hastío
cada vez que le pido
que me llene el vacío...,
y aun así yo te digo:

Que si llega el momento
de rozarle los versos,
de robarle sus besos,
de fundir nuestros cuerpos...

Si conjuga los verbos
del amor y el deseo,
que si acepta mi reto
y por fin me la encuentro ...

Si dibuja el sendero
de camino al infierno
y me ofrece su lecho...,
nuestro amor será eterno.
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14comentarios 135 lecturas versoclasico karma: 83

Claro de luna

Allí donde comienza la hojarasca,
en la espesura de los altos pinos
hallamos un refugio
para darle al amor un boato íntimo.

Allá en los estertores del verano
hallamos el resquicio
que ocultaba el ardor de nuestros besos
en un claro de luna conocido.

Allí es donde tu cuerpo me entregaste,
atávico rubor de los sentidos,
el tierno tapiz terso y delicado,
tu virgo y su escondrijo.

Allí acaricié el bronce de tu piel,
tus pechos redonditos,
allí la exaltación se hizo deseo,
y el placer en el claro, fue infinito.
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14comentarios 99 lecturas versoclasico karma: 95

El beso

En la dulce comisura
de tus labios, en su brillo,
en el tenue bordadillo
de tu boca de locura
se consuma mi aventura.
Es allí donde reposo
en un trance lujurioso,
en un roce delirante
la caricia más galante
de mi labio tembloroso.

Que te mima con mesura,
derritiendo con dulzura,
en un lance muy sencillo
ese tibio azucarillo
que es tu lengua tan impura.
Pudoroso, venenoso,
es el tacto indecoroso
que le ofrezco en un instante
al rubí de tu semblante,
es mi beso más hermoso.
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12comentarios 105 lecturas versoclasico karma: 98

Kilómetro 21

Km 1. Levanta la mañana
con nubes vacilantes,
el ánimo intranquilo,
las venas palpitantes.

Km 2. Comienza tu ritual,
repites la liturgia
de los preparativos
antes de un nuevo reto.

Km 3. Lo has hecho tantas veces
y el nervio permanece
en el impás eterno
que aguarda la salida.

Km 4. Y con el cañonazo
terminas con la espera,
las piernas aceleran,
empieza la carrera.

Km 5. La multitud avanza,
con ella el optimismo,
la meta está muy cerca
‘solo’ a miles de metros.

Km 6. Regulas la cadencia,
discrepas con tu cuerpo
que pide ritmo alegre
obviando el largo trecho.

Km 7. Controlas cada tiempo
según está previsto
y pasan los kilómetros
ni rápido ni lento.

Km 8. Disfrutas la carrera,
los vítores y palmas,
las manos extendidas
de bulliciosos niños.

Km 9. Y es en aquellos gritos
donde extraes la fuerza
para que las subidas
se empinen cuesta abajo.

Km 10. La mente también juega,
impulsa el pensamiento
para que el recorrido
se haga más llevadero.

Km 11. Ya llevas la mitad
y aún estás entero,
o solo es la creencia
para engañar al cuerpo.

Km 12. Son tantas las carreras
que hay caras conocidas,
y los que van al lado
de pronto ya son íntimos.

Km 13. Esperas la bajada
y llegan los repechos,
y piensas de repente
qué duro se hace esto.

Km 14. Kilómetro catorce,
de lejos ya divisas
el avituallamiento
al reclamar más líquido.

Km 15. Y entre la colorida
e ingente muchedumbre
hay miles de vivencias
que esculpen tus pupilas.

Km 16. Éste por sus abuelos,
aquella por su amiga,
quien tras la enfermedad
hoy lucha por la vida.

Km 17. Y como en esas vidas,
un giro en el camino,
el viento aleja el gozo
y trae el sufrimiento.

Km 18. No olvidas el dolor,
más gozas del aplauso,
aprietas la mordida,
te agarras al asfalto.

Km 19. Vueltas a la cabeza,
sabes que la agonía
se debe en todo caso
al poco entrenamiento.

Km 20. Uf, cartel del veintiuno,
apenas unos metros
para que la sonrisa
regrese pronta al gesto.

Km 21. Y al traspasar la meta
solo hay satisfacción
porque a pesar de todo
cumpliste tu objetivo.
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Con el corazón...

“Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando”
(Rabindranath Tagore)


Quizás será otra boca,
puede que más sensata,
la que en la noche turbia te susurre
al oído melódicas palabras.

Tal vez con otros labios
diré lo que pensaba
todas aquellas veces en que a solas,
al soñarte, mi aliento suspiraba.

Posiblemente entonces
la voz en mi garganta
como un lobo le gritará a la luna
los sones que al amor ayer cantaba.

Pero ten por seguro
que la hondura de mi alma
muda, como mi corazón yacente,
aunque muera, no quedará callada.
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El cielo

"Es mejor mirar al cielo que vivir allí"
(Truman Capote en 'Desayuno con diamantes')


Por las nubes teñido de ceniza
el cielo no se libra de la afrenta,
cegándose la tarde en la plomiza
borrasca despiadada y turbulenta.

Lo observas con mirada asustadiza,
recelas de que el sol torne en sangrienta
la estampa de esa imagen llovediza
del nublado anunciando la tormenta.

Y entonces lo comprendes al instante,
la gloria que hay detrás del proceloso
cielo, del huracán amenazante,

es mejor aguardarla desde el foso...
Lo incierto del Edén es inquietante
por mucho que lo cuenten muy hermoso.
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Esperanza, no te espero

“El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida”
Federico García Lorca


Esperanza, ¿dónde fuiste?
¿dónde marchó aquel consuelo
que me daba la ilusión
de cumplir todos mis sueños?

Si no hay nada que me alivie,
si no alcanzo mis anhelos,
si la vida me tortura
por un amargo sendero.

¿Qué me queda? Mi futuro
navegando en sufrimiento,
la doliente profecía
brocada de mil lamentos.

Mal augurio son las lágrimas
impregnadas del veneno
del feroz abatimiento
que termina en desaliento.

Y es presagio del dolor,
el terrible sentimiento
de perderte para siempre…
Esperanza…, no te espero.
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Simplemente desnuda

“La simplicidad es la máxima sofisticación”
Leonardo da Vinci


Sin adornos ni aderezos,
sin que emplastos de pintura
borren la luz de tu cara
o el perfil de tu figura.

Ni siquiera una bombilla,
tan solo un haz de la luna
iluminando tu cuerpo,
dando forma a tu hermosura.

Observarte al natural,
deleitado en la locura
que se aposta en mi mirada
por verte solo desnuda.
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Existencia

"Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir"
Jorge Manrique


Agua clara adornada sin matices
por los juncos que bordan la ribera
con el verde de tallos y raíces

que llevan la corriente prisionera
a un destino ulterior desconocido,
a ese océano inmenso que la espera.

Y queda el manantial en el olvido,
su origen y las ramblas caudalosas,
aquello que en su vida dio sentido.

La existencia son veredas sinuosas,
exigua alegría, muchas tristezas,
son meandros y trampas dolorosas
buscando el mar de la fe o las certezas.
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¡Guapa!

¿Si era guapa?

A su paso los narcisos
que le osaron seducir
se ocultaban indecisos
por no poder competir
con el aura y sutileza
que desprende su belleza.


¿Si era bella?

Las perlas y los diamantes
en su cuerpo se apagaban,
y las joyas irradiantes
que en otras pieles brillaban
tornaban en noche oscura
al contemplar su hermosura.


¿Si era hermosa?

Todo en ella era beldad,
como Venus o Afrodita,
era la divinidad
de una ninfa que me quita
el aire cuando respiro,
la vida con un suspiro.
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11comentarios 127 lecturas versoclasico karma: 121